martes, 24 de mayo de 2011

Viaje a Italia I: Milán

Se acercan las vacaciones de verano y seguro que todavía hay mucha gente que no tiene claro qué hacer ni donde viajar. Hoy hace ya tres años que comencé un viaje de una semana junto a una amiga por Italia y se me ha ocurrido contaros mi experiencia y recomendaros ese precioso país que me tiene enamorada. Creo que es mejor si os lo cuento por etapas y diferentes entradas, así que ahí vamos con la primera de ellas.

1ER DÍA: MILÁN

El primer día, sábado, viajamos de Valencia al aeropuerto de Malpensa y allí cogimos un bus hasta la Estación Central de Milán. Al llegar al aeropuerto los empleados de las distintas compañías de autobuses se avalanzan hacia ti para que compres un billete de su compañía. Yo os recomiendo que visiteis, antes de viajar, las páginas web de cada compañía para averiguar los precios, porque una vez allí es un lío decidirte por una con tanta gente hablándote, y más si no conoces el idioma. Os dejo el enlace de la compañía con la que viajé yo, Malpensa Shuttle: http://www.malpensashuttle.it/index.html. En su día el billete costaba 7€ y ahora 7.50€, la verdad es que no ha subido mucho el precio, comparado con la subida de precios que hay en España todos los años.

Una vez llegamos a la estación Central nos dirijimos al hotel para registrarnos y dejar las maletas, y a continuación nos dispusimos a dar una vuelta por la ciudad. La verdad es que no tuvimos mucha suerte con el día que hacía, de camino a Milán nos cayó un buen chaparrón y después se quedó un día bastante gris y oscuro, que empañó un poco la visita. No se vosotros pero en mi opinion una ciudad desluce mucho cuando hace un mal día y te da una visión triste y bastante desoladora. Esa era la visión que me dio en un primer momento Milán.

Un consejo: comprad un mapa antes de viajar (o en su caso, imprimirlo de internet), no os confieis en que os den uno en el hotel. En nuestro caso no les quedaban y nos perdimos de camino al centro buscando algún kiosko o tienda que los vendiera. Una vez con el mapa en la mano, no nos costó nada encontrar el centro histórico. Otro consejo, que son gratis, cuando viajeis caminad lo máximo posible y lo que podais, claro, en el metro no se ve nada, y siempre os podeis encontrar por casualidad algún monumento, restaurante o por qué no, un famoso.

Estatua de Leonardo da Vinci
Como sabéis, Milán es un importante centro comercial e industrial a nivel internacional, así que una vez llegas al centro de la ciudad no haces más que ver prestigiosas y lujosas tiendas de moda, y en ocasiones no sabes si mirar a los monumentos o a los maravillosos escaparates que montan. Pero al acercarte y ver los escandalosos precios vuelves a la realidad y a lo que de verdad te importa (si no tienes dinero) que son los monumentos históricos.

Teatro alla Scala
Lo primero que pudimos ver fue la PIAZZA Y TEATRO ALLA SCALA (por fuera, ya que llegamos cuando ya habían cerrado). Junto a la plaza había una heladería y no pudimos resistirnos a probar el famoso "gelato" italiano y tomarlo junto a la estatua dedicada a Leonardo da Vinci, que trabajó en Milán a las órdenes de Ludovico Sforza en el s.XV.
Si quereis visitar el museo del Teatro de la Scala aquí teneis información sobre la visita y la historia del museo: http://www.teatroallascala.org/en/discover/museum/museum.html


Galeria Vittorio Emanuele
Por la Piazza de la Scala pudimos acceder a la GALERÍA VITTORIO EMANUELE, llamada así en honor a Vittorio Emanuele II, el primer rey de Italia. La galería fue diseñada por Giuseppe Mengoni en un estilo ecléctico, típico en Milán en la segunda mitad del s.XIX, con forma de cruz y cubierta de cúpulas de vidrio. Actualmente la arcada de cuatro pisos incluye tiendas elegantes (y carísimas), así como restaurantes, cafés y bares. Cuando mi amiga y yo viajamos dio la casualidad de que en el centro de la galería estaban promocionando España.

Duomo o catedral
La galería nos llevó a la impresionante PLAZA DEL DUOMO, que como otras muchas plazas europeas, estaba llena de palomas. EL DUOMO o catedral, símbolo de la ciudad, es una de las más bellas del mundo y la segunda más grande en tamaño (sólo superada por la Catedral de Sevilla). Su construcción se inició en 1386 y finalizó 501 años más tarde, en 1887. Su estilo es claramente gótico aunque también incorpora estilos otros estilos. El exterior es majestuoso y asombroso y el interior incluye una enorme cantidad de obras e ilustraciones. Cuenta también con una azotea abierta para los turistas a la que no pudimos subir por falta de tiempo. Tuvimos suerte porque llegamos unos minutos antes de que cerraran el acceso al interior de la catedral, pero al ser un día tan oscuro no pudimos disfrutar del impresionante interior ni de las fabulosas vidrieras. La mejor época para visitar el Duomo es en verano y a pleno sol, cuando los ventanales proyectan un caleidoscopio de colores hacia el interior, impregnando a la catedral de una belleza descomunal.
Vista desde las Vía Dante
El horario de visitas al Duomo es de lunes a Domingo de 7 a 19 horas y la entrada es gratuita salvo para visitar el erario y la azotea.
Caminando por una de las principales calles de Milán y después de entrar en un par de tiendas bastante accesibles en cuanto a precios, llegamos al CASTELLO SFORZESCO, otro de los símbolos de Milán. El castillo fue construido entre 1358 y 1368 bajo el dominio de Galeazzo II Visconti y años más tarde, en 1450, fue reconstruido por Francesco Sforza. Fue residencia principal de Ludovico el Moro, quien llamó a los artistas más conocidos de la época para transformar la roca en una elegante corte. El edificio sufrió muchas adversidades y en 1880 el gobierno quiso destruirlo definitivamente, aunque finalmente se restauró. La entrada se sitúa bajo la impresionante torre de Filarete. El edificio es sede de instituciones culturales y alberga 3 museos que atraen toda la atención de los visitantes:
Castello Sforzesco
  • Museo de Arte Histórico, conocido por guardar la última obra de Miguel Angel, la inacabada Pietà Rondanini. El museo cuenta con una amplia colección de cuadros con obras de Leonardo da Vinci, Mantegna, Antonello Messina...
  • Museo de Artes Aplicadas, donde se exponen obras de hierro forjado, cerámicas y marfil
  • Museo Arqueológico.

Patio del Castello Sforzesco

Desgraciadamente y otra vez por falta de tiempo, sólo pudimos acceder al patio principal del castillo, ya que habían cerrado ya sus puertas. El edificio es impresionante y me quedé con las ganas de ver su interior.


El Castello Sforzesco esta abierto de 7 a 18 horas (en invierno), y de 7 a 19 horas en verano y la entrada es gratuita, salvo para las visitas a los museos.
http://www.milanocastelloit/ita/home.html
Tras disfrutar del Castello Sforzesco nos dirijimos a ver por fuera el lugar donde se encuentra la Última Cena de Leonardo, la IGLESIA DE SANTA MARÍA DELLE GRAZIE. La iglesia se comenzó a construir al estilo gótico en el año 1492 pero fue terminada en su tribuna, cúpula y claustro por Bramante al más estilo renacentista. La obra maestra se encuentra en el refectorio, y puedes visitarla reservando las entradas con suficiente antelación, ya que se agotan con facilidad. Debido a esto y a la falta de tiempo no pudimos verla.
Iglesia de Santa María delle Grazie

ADVERTENCIA: cuidado con los TRANVÍAS. Mi amiga estaba ensimismada haciendo fotografías a los edificios y monumentos de la ciudad y casi es atropellada por uno. Menudo susto!!!!!

El Duomo de noche
Tras ver todos estos monumentos históricos, por dentro o por fuera, estavamos hambrientas y fuimos a cenar. Milán es una ciudad bastante cara, así que no nos comimos mucho la cabeza y dado que era el primer día de viaje, cenamos en un restaurante de comida rápida, tipo telepizza, con menu, para ahorrar.

Y después de ver la maravillosa catedral iluminada de noche nos dirijimos bajo la lluvia hacia el hotel, porque aunque era sábado nos esperaba una dura jornada al día siguiente.

En resumen y como os he dicho antes, mi primera impresión de Milán no fue buena. Me pareció una ciudad bastante gris y triste. Al ver el Duomo y el Castello mi visión cambió un poco, pero no ayudó mucho el ir tan mal de tiempo, pues sólo tuvimos una tarde para ver lo principal de la ciudad. Creo que si os organizais bien y os apuntais los horarios, podeis ver bien la ciudad en un día o dos.

En la próxima entrada os hablaré de nuestra siguiente escala, la Serenísima...

4 comentarios:

  1. Pero que guapa que eres, jijiji.

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  2. Si te soy sincera hasta ahora no lo habia leido bien, lo habia leido muy por encima y hoy lo e leido como se debe y debo decirte q me ha hecho recordar muchas cosas q habia olvidado, me ha robado alguna sonrisa y me a encantado!!, escribes super bien y la verdad nose muy bien el resto de entradas pero esta está genial, leere el resto del viaje a Italia y ya te cuento q tal pero bravo x tu blog jeje besitos Rosa

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  3. Para mí Milán es una de las ciudades que me más me ha gustado, ya que está llena de encanto, cultura e historia, a mí vuelta me he currado una mini-guía de viajes....

    Os dejo el enlace, ya que supongo que le pueda venir bien a algún lector.

    Guía turística de Milán

    Saludos

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  4. Buenas tardes, me llamo Juan Prieto y soy profesor de la Universidad de Huelva. Recientemente me he iniciado en este mundo de los blogs creando uno dedicado al Arte y la Historia titulado "lospapelesviejosdejuan". Me ha gustado mucho el blog que habeis compuesto; resulta bastante atractivo y te incita a viajar para conocer las maravillas del arte. Se lo recomendaré a mis alumnos, creo que nos será de bastante ayuda para completar algunos apartados de nuestras clases. Saludos cordiales, Juan Prieto.

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