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viernes, 8 de febrero de 2013

El impresionismo: antecedentes

Aunque los hallazgos del impresionismo francés resultaron decisivos para la pintura del siglo XX, los intentos por plasmar los efectos de la luz natural no eran nuevos. 

Vista de Delft, Jan Vermeer de Delft (1660-61)
En el siglo XVII Jan Vermeer había utilizado fuertes contrastes de luces y sombras para bañar sus lienzos de luz natural. Rubens, Rembrandt, Hals, Watteau, Fragonard, Tiziano, Rafael, Giorgione, Veronés, Tintoretto, la escuela veneciana, Ingres o Delacroix, también fueron antecedentes importantes de este movimiento pictórico.

Jardines de la Villa Médici, Velázquez (1630)
La lechera de Burdeos, Goya (1827)
Los impresionistas tomaron como referencia el color y la composición del Siglo de Oro español. Diego Velázquez y más tarde Francisco de Goya, captaron la impresión lumínica mediante la eliminación de sombras secundarias y la introducción de zonas de luz en detrimento de la nitidez de los contornos. Además su pincelada también preludió la de los impresionistas franceses. 
 
Los precursores inmediatos del impresionismo fueron los paisajistas ingleses Richard Bonintong, John Constable y J.M.W. Turner. Cuando Monet y Pissarro vieron por primera vez sus obras en 1871, se sintieron conmovidos por la atmósfera y los efectos difusos de luz.

Lluvia, vapor y velocidad, Turner (1844)
Los pintores de la Escuela de Barbizon fueron también antecedentes del movimiento impresionista francés. Treinta años antes de la primera exposición impresionista, Camille Corot, miembro circunstancial de la escuela de Barbizon, calificado en ocasiones como padre del impresionismo, interpretaba los fugaces cambios lumínicos en una serie de temas pintados a diferentes horas del día. Eugène Louis Boudin, pintor preimpresionista, maestro de Monet, enseñó a sus discípulos a expresar un sentimiento de espontaneidad en sus obras. Millet y Courbet también influyeron al impresionismo, este último los alentó a buscar su inspiración en la vida cotidiana. 

La Playa de Trouville, Boudin (1865)

La gran ola, Hokusai
El japonismo, una moda de la época, añadió su parte a través de grabados que enseñaron a los artistas una forma nueva de ver el espacio y de utilizar los colores planos, sin intentar falsificar la realidad del cuadro con la tercera dimensión. 

Por último, la fotografía fue otro enlace, aunque no esté claro si la espontaneidad de la captación del momento la aprende el Impresionismo de la fotografía o, más bien, ésta es la alumna del impresionismo.
Bailarina de Degas, 1900

El Impresionismo: momento histórico


Las amapolas, Monet (1873)
Hola a tod@s!!! Siento no haber publicado entradas desde hace tiempo, pero vuelvo con nuevas noticias y más información para vosotros. Hoy os quiero hablar de uno de mis estilos artísticos favoritos: El impresionismo. Como es un estilo muy importante para mi, y me cuesta tanto resumirlo os lo voy a dividir en partes, y esta entrada, en concreto, habla sobre el momento histórico en el que se da el Impresionismo. 

El Impresionismo nace como una evolución a ultranza del Realismo y de la Escuela paisajística francesa de finales del siglo XIX. 

Este estilo se corresponde con una transformación social y filosófica: por un lado, el florecimiento de la burguesía, por otro, la llegada del positivismo. La burguesía, como nuevo fenómeno social, trae sus propios usos y costumbres: unos afectan al campo, que deja de ser un lugar de trabajo para convertirse en un lugar de ocio. Estas son las excursiones campestres retratadas por Monet y Renoir.

Baile en el Moulin de la Gallete, Renoir (1876)
La ciudad, por el contrario, se convierte en un espacio para la nueva clase social: aparecen los flanneurs, paseantes ociosos que se lucen y asisten a conciertos en los boulevards y los jardines de París. También cobra relevancia la noche y sus habitantes, los locales nocturnos, las cantantes de cabaret, el ballet, los cafés y sus tertulias. Es un mundo fascinante, del cual los impresionistas extraen sus temas, en especial Degas y Toulouse-Lautrec. Porque para ellos se han terminado los temas grandiosos del pasado. 

El positivismo acarrea una concepción de objetividad de la percepción, de un criterio científico que resta valor a todo lo que no sea clasificable según las leyes del color y de la óptica.
El movimiento impresionista se da a lo largo de una época marcada por las guerras entre países europeos como la Guerra Franco - Prusiana, en 1870, o ya más tardío, el comienzo de la Primera Guerra Mundial, en 1914. También destacan las numerosas revueltas organizadas por los países coloniales con el objetivo de conseguir su independencia de la Metrópoli.

El objetivo principal del Impresionismo es sustituir el ideal dominante de "belleza" por el nuevo de "libertad". Para entender este paso hay que indagar en el contexto historico-social:

La estrella, Degas (1876-77)
  • Impacto del ferrocarril : por primera vez se experimentó el concepto de "velocidad". La retina captaba así una "realidad distorsionada".
  • Impacto de la fotografía : la fotografía demostró que lo que determina la visión es el color y no el dibujo; con ello se rompen planteamientos clasicistas anteriores. La fotografía trajo consigo el concepto de la instantánea, que será tan utilizado por Degas para sus composiciones de bailarinas.
  • Impacto del óleo en tubo : se generaliza a mitad del XIX. Trae consigo una consecuencia muy revolucionaria, ya que el artista no tiene porque elaborar cuidadosamente los pigmentos, de ahí que el pintor salga del taller para pintar al aire libre.
  • Impacto de la naturaleza y de la luz : el estar al aire libre revela una nueva realidad, una realidad llena de luz, gracias a cuya proyección es posible el color.
  • Impacto del tiempo: es la era de los relojes, el tiempo es un tema que obsesiona al hombre y en particular al pintor. La técnica de los nuevos pintores necesita de una pincelada rápida y hábil.
Lo habitual era que los artistas expusieran sus obras en el Salón Oficial. Los nuevos artistas, conocidos como "Los Rechazados", por el contrario, tenían que buscar otros lugares alternativos que les permitieran exhibir sus obras. Una de las notas más emotivas de estos años de rechazo, es el sentimiento de amistad que une a los artistas, y su propósito de luchar juntos por el triunfo de sus ideales estéticos. Solían reunirse en el Café Guerbois de París para conversar sobre sus obras. 

La primera exposición impresionista tuvo lugar el 15 de abril de 1874, en el Salón del fotógrafo Nadar. Se presentaron bajo el nombre de "Sociedad Anónima de pintores, escultores y grabadores" y en ella intervinieron entre otros artistas Monet, Pissarro, Renoir, Sisley, o Cézanne. A partir de este momento las exposiciones se irán sucediendo progresivamente en el tiempo y con sedes diferentes. 

Impresión, sol naciente, Monet (1872)
Los pintores impresionistas no se definían a ellos mismos bajo este apelativo. El término les fue impuesto de modo peyorativo por el crítico Louis Leroy, al ver la obra de Monet Impresión sol naciente, pintada en 1872 y expuesta en la exposición. Al día siguiente de ésta, parafraseando el título del cuadro para burlarse de él, Leroy bautizó el nuevo movimiento. Así fue como el término "Impresionismo" pasó a ser el nombre del movimiento del que luego el propio Leroy se envanecería. 

El Impresionismo contó con el apoyo de los marchands, los vendedores de arte, que colocaron sus cuadros en las mejores colecciones del país. Los cuadros impresionistas no son cuadros grandes puesto que responden a encargos privados. Están alejados de cualquier compromiso social (casi todos los impresionistas se fueron de vacaciones al campo o a Inglaterra durante la represión de los movimientos obreros de la década de 1880) y no tardaron en ser refrendados por una amplia aceptación social de la burguesía que se veía retratada en los lienzos impresionistas.

Boulevard Montmatre de noche, Pissarro (1897)
Los impresionistas provocaron un gran escándalo, proceso similar al que experimentó Manet en 1863, cuando expuso su famoso cuadro Le déjeuner sur l'herbe, que escandalizó a los sectores tradicionales ligados a las exposiciones oficiales de arte, y entusiasmó a los innovadores. El refinado público del momento no estaba preparado para aceptar una revolución como la que ellos proponían. La sensibilidad social fue tan hostil a la nueva manera de pintar como a algunas doctrinas científicas, como por ejemplo el evolucionismo. En la exposición de 1877 las burlas se centran en el más avanzado, Cézanne, cuya geometrízación de la realidad se apartaba de los planteamientos sensoriales de sus compañeros. Pero meses después, la compra por marchantes norteamericanos de numerosos cuadros, suscita una actitud de respeto, aunque todavía a finales de siglo el Estado francés selecciona como dignos de un museo, muy pocos cuadros impresionistas.
Las burlas y duras críticas a las que fueron sometidos los impresionistas, les llevarían a posteriori al éxito. Su máximo reconocimiento se afianzó ya entrado el siglo XX. Las tertulias, los Salones extra-oficiales y el propio escándalo se convirtieron en vehículos propagandísticos del nuevo estilo. Al esplendor del estilo le sucederá el declive, ya que se verá desbordado por la aparición de otras preocupaciones y presupuestos diferentes. Así surgirán varios estilos diferentes que se engloban bajo el nombre genérico de "Neoimpresionismo".



jueves, 27 de septiembre de 2012

Los Embajadores: una obra enigmática

Hola a tod@s!!! Hoy quiero hablaros de una obra enigmática, que me encantó conocer y estudiar durante la carrera: Los Embajadores de Hans Holbein, el joven (1533).

Esta obra maestra que podéis visitar en la National Gallery de Londres, se llama en realidad Jean de Dinteville y Georges de Selve y es importante por sus resonancias históricas, políticas, religiosas y filosóficas, además de por su riqueza simbólica y por su excelencia plástica.


CARACTERÍSTICAS DE LA OBRA

Los Embajadores es un obra de estilo renacentista pintada al óleo sobre tabla de roble, con unas dimensiones de 209 cm. de alto por 207 cm. de ancho.

Se trata de uno de los primeros retratos de pie, completos, casi a tamaño natural. La obra tiene las características de todos los retratos de Holbein: retratos realistas con gran detallismo, sobretodo en los ropajes y la ornamentación. El pintor de origen alemán además, sabe plasmar el rango y dignidad de los personajes, dando una dimensión humana enmarcada de lleno en el Renacimiento.

LOS PERSONAJES Y EL PERIODO HISTÓRICO

El cuadro representa al embajador Jean de Dinteville, a la izquierda, y Georges de Selve, a la derecha. Los personajes tienen su vestimenta oficial y los atributos característicos de su rango, y están rodeados de símbolos que indican su pertenencia al mundo intelectual, religioso y político.

Hay que tener en cuenta que unos años antes de la realización de esta obra se había producido el divorcio de Enrique VIII con Catalina de Aragón, y su posterior excomunión, lo cual produjo el cisma de Inglaterra. En un principio se pensó que el cuadro exaltaba el propio cisma, pero hoy se sabe, gracias a unas cartas, que Georges de Selve confiaba en una reconciliación, lo mismo que Jean de Dinteville, que pretendía evitar el cisma.
  • JEAN DE DINTEVILLE: fue embajador del Rey de Francia, Francisco I, ante la Corte de Inglaterra. En el cuadro se le representa ricamente vestido, con un abrigo de armiño, una daga enfundada en su estuche y una espada. En el cuello lleva una cadena dorada con una medalla decorada con un ángel, prueba de su pertenencia a la Orden de San Miguel. Su edad (29 años), aparece inscrita en la daga, símbolo del poder secular. Hay un detalle poco perceptible en su sombrero o boina: una calavera en un medallón que junto a la anamorfosis (de la que hablaremos más tarde) forma parte de la divisa personal de Dinteville. Holbein trabajó con precisión una recortada barba de tonos pelirrojos y unos ojos de gran viveza que se desvían ligeramente para mirar la actividad del pintor.
  • GEORGE DE SELVE: fue obispo de Lavaur, y ocasionalmente fue embajador ante el Emperador Carlos V de Alemania (I de España), la república de Venecia y la Santa Sede. De Selve se dedicó en lo esencial de su sacerdocio a trabajar por la reconciliación en el seno de la Iglesia. En la obra se le representa con una sotana episcopal adamascada, totalmente negra, y un bonete cuadrado colocado en actitud simétrica. Su edad (24 años) aparece en el canto de un libro, símbolo del poder eclesiástico. En su mano derecha sujeta unos guantes, símbolo de dignidad, y su rostro presenta una cuidada barba en la que, como en las cejas y el cabello, el pintor trabajó pelo a pelo. 
SIMBOLISMOS

Las artes liberales y el mundo humanista están representados por los objetos de las estanterías, los mismos que aparecen en el retrato del astrónomo Nickolus Kratzer. Además hay un homenaje a todos los hombres caídos en desgracia del círculo de Tomas Moro.

Ambos hombres, que observan directamente al espectador, están apoyados sobre un mueble con dos estantes sobre el que hay dispuestos varios objetos que homenajean a los descubrimientos del mundo moderno. Estos objetos están relacionados con el quadrivium, las cuatro ciencias matemáticas entre las siete artes liberales: la aritmética, la geometría, la música y la astronomía; y el trivium: la lógica, la gramática y la retórica.

ESTANTE SUPERIOR
  • Un tapiz persa de color rojo con motivos geométricos.
  • Una esfera celeste que muestra las constelaciones con trazos de figuras del zodiaco. Se distingue la constelación del cisne, anotada como GALACIA; quizá como alusión al nombre en latín de Francia, Gallia. En lugar de un cisne hay un gallo que ataca a un buitre, una especie de alegoría de Francia (el gallo) atacando a sus enemigos y haciéndolos huir. El globo no está regulado para representar el cielo a la latitud de 51° 30', que es la de Londres, donde se encuentran los dos hombres, se trata de un valor muy próximo a la latitud de Roma (41° 52'), que alude a los desacuerdos políticos y religioso entre la corte inglesa y el Vaticano.
  • Varios relojes de sol, entre ellos un modelo también representado por Holbein cinco años antes en el retrato de Nicholas Krazter. La precisión de la pintura permite ver que uno de los relojes está marcando el 11 de abril, Viernes Santo en aquel año.
  • Un libro sobre el que apoya el codo George de Selve, en cuyo canto se lee la mención: ÆTATIS SVÆ 25, que corresponde a la edad de Georges de Selve. 
  • También hay un sextante, un cuadrante solar poliédrico y un torquetum para determinar la posición de los astros.

ESTANTE INFERIOR
  • Un compás
  • Un globo terráqueo que muestra un cierto número de notaciones "geopolíticas", como la línea de división del mundo entre españoles y portugueses establecida por el papa Alejandro VI en el tratado de Tordesillas de 1494, la circunnavegación de Magallanes o el Nuevo Mundo, en particular la costa brasileña. Por lo tanto es una clara referencia a la presencia en el mundo de las grandes potencias del momento. Holbein indica sobre el mapa de Francia la ubicación de Policy, (actualmente Polisy), el dominio señorial de Dinteville, donde debía instalarse el cuadro.
  • Un libro abierto con cánticos luteranos de Johannes Walther, que evoca a la Iglesia reformada. Holbein escogió presentar el libro abierto por dos páginas concretas que sin embargo no son consecutivas en la obra verdadera. La página de la izquierda muestra la traducción del primer versículo del himno Veni sancte Spiritus de Lutero y la de la derecha la introducción a la versión abreviada de los Diez Mandamientos del mismo Lutero. Es probable que la elección de este libro y la yuxtaposición de estas dos páginas sean intencionadas; sin duda el tema favorito de Lutero era la oposición entre la Ley, representada por los mandamientos, y la Gracia, simbolizada por el himno, una temática que parece haber sido próxima a las posiciones de Georges de Selve.

  • Un libro de aritmética que se mantiene abierto por una escuadra. Es la Aritmética del Vendedor de Apianus, libro de cabecera de los comerciantes de la Hansa, buenos clientes de Holbein, sobre todo tras la desgracia de Tomás Moro. Con él, Holbein quiere remarcar la importancia de la emergencia de la burguesía en este periodo. Además el libro recuerda también que Georges de Selve descendía de una familia de comerciantes que amasó su fortuna durante el siglo XV y que permitió que uno de los suyos alcanzara la posición de obispo. La página legible empieza por la palabra Dividirt, que tiene doble sentido, porque se puede referir a la división matemática pero también a la división o desarmonía, tanto en la iglesia como en el terreno político. Los escritos de Georges de Selve se hacen eco de sus inquietudes ante la división que sufre la iglesia, la Reforma luterana, pero también ante la creación de la iglesia anglicana. De Selve escribe, por ejemplo, un discurso destinado al rey de Francia y al Emperador romano germánico como llamamiento a la reconciliación.
  • Un laúd con una cuerda rota, lo que posiblemente simboliza el periodo de confusión que la iglesia vive en esta época, una armonía perdida. El instrumento, a modo de naturaleza muerta, es todo un ejercicio pictórico de perspectiva, con un exquisito trabajo de texturas, especialmente en el mástil de los trastes.
  • Un estuche de música con varias flautas.

El plano posterior está ocupado por una cortina de terciopelo verde con un pliegue en la esquina superior izquierda que apenas permite ver un crucifijo, que a menudo no se ve en las reproducciones debido a su posición en el margen. El crucifijo, medio escondido, en una posición intermedia entre lo que hay delante de la cortina (el mundo de los hombres) y lo que se esconde a su mirada, lo desconocido detrás del telón, simboliza la posición del Cristo intermediario entre aquí abajo y el más allá. Por otra parte, puede interpretarse como el arrinconamiento de las creencias religiosas en la lucha por el poder político.

Los personajes se encuentran en una sala con un rico pavimento marmóreo de mosaicos geométricos, ajustado a las leyes visuales de la perspectiva, lo que proporciona profundidad a la escena. Se ha querido encontrar cierta similitud con los pavimentos de la abadía de Westminster, realizados en 1268 por el romano Odoricus, y el de la Capilla Sixtina. La elección de este tipo de pavimento en lugar de las tradicionales baldosas todavía no está aclarado, apuntándose una posible referencia al macrocosmos en la que el círculo central puede estar simbolizando a Dios y los cuatro circundantes a los cuatro elementos: tierra, agua, fuego y aire. A través de este elemento se pondría en relación el microcosmos representado por los dos personajes con el macrocosmos de la creación.

LA ANAMORFOSIS

Lo más curioso del cuadro es la calavera que pintó Holbein, un objeto oblongo, que flota entre el espectador y el cuadro, entre el espacio real y el espacio pictórico. Este juego se llama anamorfosis, la no forma o destrucción de la imagen. 


La construcción de este efecto se realiza mediante un tubo de cristal y un espejo interpuesto entre el espectador y el cuadro, orientado perpendicularmente a la forma oblicua; el cráneo aparece totalmente claro en el tubo. Para pintar el cráneo deformado, se actúa a la inversa, copiando lo que se ve en el tubo a partir de un cráneo claro.

Este tipo de imágenes deformadas estaba de moda en la Inglaterra de los Tudor; la National Portrait Gallery de Londres posee por ejemplo un retrato de Eduardo VI de Inglaterra por William Scrots que también contiene una deformación por anamorfosis que se corrige mirando la superficie del cuadro a través de un agujero en el marco.

Se piensa que puede tener relación con el lugar donde podría estar ubicado. También hay un juego de palabras con el nombre de Holbein en alemán: Hohie Bein, que significa hueso hueco, esto ha motivado a algunos estudiosos a considerar esta representación como una firma en clave de Holbein. 

La calavera es lo que están viendo los embajadores. Es la muerte que aparece mirando desde la derecha como un espectro aterrador. Es un símbolo de la vanidad humana contrapuesto al lujo de los personajes representados, un género de pintura en el que las calaveras aluden de forma moralizante a la fugacidad de la vida, la belleza y el saber, así como el tratamiento igualitario de la muerte a todos los rangos de la existencia.

En resumen, el cuadro no es sólo un retrato, sino también una vanitas, una meditación sobre la fragilidad de la sabiduría y de los honores. Lo importante en la tierra no lo es en el reino de los cielos; lo que se ha hecho en nuestra vida, la muerte lo deshace. La cuerda de laúd rota, simboliza la muerte y la inscripción del Crucifijo situado arriba, tras la cortina: Piensa en tu salvación nos recuerda que la muerte nos llega a todos. Para el espectador es un juego manierista que pretende demostrar que lo único real en esta vida es la muerte, representada por la calavera.

Por todo ello, la pintura de Los Embajadores es algo más que un retrato impecable y un universo de símbolos materializados en determinados objetos, pues sobre estos elementos ricos y suntuosos prevalece la idea de la inutilidad del hombre ante la muerte y lo transitorio de la vida, toda una declaración críptica de principios de este versátil pintor a través de una escena en la que prima el lujo y la apariencia.

Espero que os haya gustado el análisis de la obra y os recomiendo visitarla en la National Gallery de Londres, situada en la famosa Trafalgar Square, pues es impresionante. Nos vemos en la próxima entrada, saludos!!!

martes, 18 de septiembre de 2012

Goya en el Prado: el catálogo más completo del artista


Hola a tod@s!!! Hoy os quiero hablar sobre el catálogo que ha presentado el Museo del Prado sobre Goya, que recoge más de mil obras del artista, acompañadas de información técnica e histórica. 

A través de un sitio web alojado en la página oficial del museo, el Prado ha puesto a disposición del público todos los conocimientos, documentación e imágenes de la obra del maestro aragonés. 

Goya en el Prado muestra por primera vez en su integridad la colección de obras y documentos del artista que se conservan en el museo, convirtiéndose así en el catálogo razonado más importante que existe sobre el artista. Gracias a este proyecto el público de todo el mundo podrá acceder a las más de mil obras de arte, entre pinturas, dibujos, estampas y documentos de Goya, en lo que supone un regalo por parte del museo que conserva la colección más importante del mundo del artista. 

Experta en Goya y jefa de conservación de Pintura del siglo XVIII, Manuela Mena, ha recordado que durante los tres últimos años se ha recopilado y se ha puesto en orden todo el conocimiento que existe en el Prado sobre Goya. 

La verdad es que le he echado un vistazo y está muy completo. Organizado por tipos de obra (pinturas, dibujos, estampas, documentos) el sitio ofrece información técnica e histórica de cada una de las obras, así como un amplio apartado bibliográfico. También proporciona imágenes en alta resolución (mín. 5Mb; 150-300ppp), que permiten apreciar con extraordinario detalle todas las obras y compararlas entre sí.



A continuación os dejo el enlace del sitio: 
 
http://www.museodelprado.es/goya-en-el-prado/inicio/

Espero que disfrutéis del regalo que nos brinda el Prado, un saludo!!!

miércoles, 19 de octubre de 2011

El Panteón de San Isidoro: La Capilla Sixtina del Románico

Hoy os voy a hablar de un monumento que me moría de ganas por visitar desde que lo estudié en la carrera y que tuve la oportunidad de ver durante mi viaje de este verano: el Panteón de San Isidoro en León.


Vista del Panteón

LA EDIFICACIÓN
En origen existió un templo prerrománico erigido por Alfonso V "El Noble" en la primera mitad del siglo X, pero como tantos otros templos, fue arrasado por Almanzor y reconstruido en el siglo XI por Fernando I "El Magno", primer rey de Castilla y León, y su esposa Doña Sancha. Más tarde se amplió su edificación por la hija de ambos, doña Urraca y el hijo de ésta, Alfonso VI, hasta lograr prácticamente su actual morfología.


Vista de las naves del Panteón
El Panteón de los Reyes se encuentra en el nártex o pórtico occidental de la primitiva iglesia (a los pies de la Real Basílica), y en él reposan entre otros, 23 reyes y reinas, 12 infantes y 9 condes. Se sabe que están enterrados en el: Alfonso I, Ramiro II, Ramiro III, Alfonso V, Sancho I, Fernando II, Bermudo I, Doña Sancha y Doña Urraca. Con fundamento dijo Cayetano Luca de Tena que "aquí duerme toda la historia del medievo".
El Panteón es una pequeña estancia cuadrada de 8 metros de lado, con dos columnas exentas que dividen el espacio en tres naves de dos tramos. Está cubierto con seis bóvedas de crucería muy aplanadas en las que se plasmó el más bello ciclo de la pintura románica.
Y siendo importante la decoración pictórica, no hay que dejar de lado la escultórica. Los capiteles de esta sala son sin duda el punto de arranque de la escultura románica en Castilla. Los motivos representados son vegetales, formas zoomórficas e historiados, como los dos que decoran el antiguo ingreso en el templo, sorprendentes por ser los primeros que en el arte románico español reproducen escenas evangélicas: el de la izquierda representa la resurrección de Lázaro y el de la derecha, la curación del leproso.


La resurreción de Lázaro, capitel
 
Piñas, símbolo de la resurreción, capitel
LAS PINTURAS
Las pinturas que adornan las bóvedas son la obra cumbre de la pintura románica europea. Las seis bóvedas están totalmente decoradas con pinturas murales de tal belleza, extensión y conservación que al recinto se le ha dado el nombre de “Capilla Sixtina del arte románico”.
La mano de Dios, intradós
Las pinturas están realizadas al temple sobre estuco blanco. Se emplearon colores ocre, rojo, amarillo y gris en diversos matices. Estos tonos, así como los letreros explicativos realizados en negro, destacan con fuerza sobre el fondo blanco de base.
Se desconoce el autor o autores de la obra y su datación es dudosa, aunque se sabe que tuvieron que ser ejecutadas antes de 1149, fecha en que se consagró la nueva iglesia.
Al igual que la escultura románica, la pintura mural se integra con la arquitectura y sigue las reglas del "marco arquitectónico y esquema geométrico". Es decir, no se rige por imitación de la naturaleza sino por una conceptualización racional. Esto hace que las figuras sean planas, alargadas y sin perspectiva. Los personajes se escalonan y adoptan diferentes tamaños en función de su relevancia. Los ojos y manos adquieren desproporcionada dimensión pues son las partes de la anatomía humana más expresivas espiritualmente hablando.
El programa iconográfico es variado: un ciclo de la vida de Cristo desde la Anunciación hasta la crucifixión y la posterior Apocalipsis con Cristo en Majestad rodeada por el Tetramorfos, personajes del santoral y un calendario agrícola. Vamos a verlo con más detalle:
LA ANUNCIACIÓN A LOS PASTORES
Esta escena campestre es cumbre de la pintura románica. El artista del Panteón sustituye los pastores de Belén por pastores leoneses. El ángel anuncia a los pastores el nacimiento de Cristo, mientras unos cerdos comen bellotas caídas de un árbol, unas cabras y ovejas pacen, un mastín bebe leche del plato de un pastor, dos machos cabríos se enfrentan, un pastor toca el cuerno y otro el caramillo. La imagen figurada de los montes en que pastan los rebaños se resuelve por medio de lineas onduladas.

La Anunciación de los pastores, bóveda del Panteón
LA DEGOLLACIÓN DE LOS INOCENTES
La escena está enmarcada mediante unos arcos de medio punto muy esquemáticos. En el centro de la composición el rey Herodes ordena y presencia, sentado sobre su trono, la matanza de los hijos varones del reino a manos de los soldados. Los rostros son absolutamente inexpresivos, solo en las caritas de los niños se aprecia algún matiz. Es interesante la escena desde el punto de vista de la indumentaria de los soldados y de su armamento, dado el realismo y detalle con que está realizada la escena.


La degollación de los Inocentes, bóveda
SANTA CENA
En un ambiente palaciego se desarrolla la Última Cena. En lugar preferente, bajo un arco a modo de ábside, se halla Cristo con San Pedro a su derecha y San Juan en su regazo. Al otro lado, Judas roba el pez, símbolo de Cristo. El resto de los apóstoles se disponen a ambos lados y en los ángulos de la escena. También se representa el gallo que señaló las negaciones de San Pedro. El detalle y virtuosismo con que están representados algunos de los personajes de la escena es asombroso.


La Última Cena, bóveda del Panteón

PRENDIMIENTO
Visión de San Juan, bóveda
El centro de la bóveda lo ocupa el huerto de los Olivos, y en él aparece representado el beso de Judas y el ataque de san Pedro.
VISIÓN DE SAN JUAN
La pintura reproduce un capítulo del Apocalipsis (1,11-16): “Lo que vieres escríbelo en un libro y envíalo a las siete iglesias, a Éfeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardes, Filadelfia, Laodicea... vi siete candeleros de oro...”
PANTOCRATOR

El Cristo Pantocrator o Creador del Universo se representa en la bóveda central del Panteón. El tema se enmarca por una orla de llamas. En el centro aparece Cristo en Majestad, dentro de la mandorla o almendra mística, bendiciendo con su mano derecha y sosteniendo un libro sobre su rodilla izquierda en el que recuerda: "EGO SUM LUX MUNDI" (Yo soy la luz del mundo). Parece flotar sobre un fondo celeste tachonado de estrellas y en el que se dibujan los símbolos alfa y omega (el principio y final de todas las cosas). Su expresión es serena, resuelta, con trazos sencillos. La postura de Cristo es sedente. Parece descansar sobre un semicírculo convexo en el que se ha querido ver el arco iris, así como el semicírculo inferior sobre el que reposa sus pies se dice que evoca la Tierra. Estilo con reminiscencias bizantinas que llegaría aquí a través del camino francés. En torno a Él se representan el Tetramorfos o símbolos de los cuatro evangelistas, con sus nombres: el toro (San Lucas), el león (San Marcos), el águila (San Juan) y el ángel (San Mateo).
El Pantocrator, bóveda del Panteón

Vista del Calendario Agrícola, Intradós
También en el intrados de los arcos se representaron escenas y personajes, como a San Martín rechazando al demonio. También aparece la mano de Dios identificada con un rótulo: DEXTERA DEI. Hacia ella se orientan y señalan las figuras de dos profetas: Elías y Enoc. En otro espacio, dos arcángeles sustentan en mandorla al Espíritu Santo en forma de paloma orlada de nimbo. Pero el más destacado de los intrados es el que representa el Calendario Agrícola:
CALENDARIO AGRÍCOLA
Se desarrolla en el intradós de un arco, a la derecha del Pantocrator, y es la obra más conocida del Panteón. El Calendario es un tema en el que el artista retrata la vida real de los lugareños. Se representan los doce meses del año con las diversas tareas a desarrollar en cada uno de ellos, sobre medallones de 38 cm. de diámetro a modo de tira contínua.
Es el más famoso de los mensarios románicos pero no el único. Podemos ver calendarios similares en la Cripta norte de Roda de Isábena en Huesca, en la Portada de San Nicolás en el Frago de Huesca o en la Bóveda de Ardanaz en Navarra, pero ninguno de ellos supera la calidad y conservación del de San Isidoro.
ENERO (Genuarius): se dedica al dios romano Jano, representado como Jano bifronte. El dios tiene dos rostros que miran al año que acaba y al año que empieza, y sostiene con cada mano las puertas que simbolizan el comienzo y el final del año.


Enero
FEBRERO (Februarius): como en éste mes hace mucho frío en León, aparece un anciano calentándose al fuego.
Febrero
MARZO (Marcius): un hombre poda la vid y la prepara para la cosecha de la uva.


Marzo
ABRIL (Apriilis): es el mes de la primavera, cuando todo florece, por ello se representa a un hombre sostienendo dos plantas en las manos.


Abril
MAYO (Magius): un personaje masculino monta a caballo para ir a la guerra. Con el buen tiempo los caballeros salían a las campañas guerreras si era preciso.


Mayo
JUNIO (Iunius): con el comienzo del verano empiezan las cosechas en los campos. El labrador está segando con una hoz la cebada.


Junio
JULIO (Iulii): el labrador siega el trigo. La siega se efectúa a hoz y en ella se detallaron sus dientes.
Julio
AGOSTO (Agustus): tras la siega llega la trilla, separando el grano de la paja. El hombre que representa agosto lo está haciendo empleando un instrumento llamado mayal, formado por dos varas unidas con las que se golpeaba el cereal. Era una actividad que se realizaba también con el trillo, una plancha de madera con piedras cortantes en la parte inferior que era arrastrada por animales.


Agosto
SEPTIEMBRE (Setenber): se representa la vendimia. Es momento de recoger los frutos de la vid. El personaje lo hace recogiéndolo en un caldero.


Septiembre
OCTUBRE (October): aparece un personaje dando bellotas a los cerdos para que engorden.


Octubre
NOVIEMBRE (Novenber): se representa la matanza del cerdo. Es momento de sacrificar al cerdo que hemos cebado en el mes anterior. En la imagen se efectua a golpe de pica, sujetándolo de una oreja. En un tiempo en el que las condiciones de conservación de los alimentos no eran las más adecuadas, era preferible matar a los animales en tiempo frío, para de esta forma alargar el periodo de consumo saludable de los alimentos.


Noviembre
DICIEMBRE (Decenber): desde la llegada del cristianismo, el último mes del año se ha identificado con el nacimiento de Cristo y la Navidad, con la celebración y en el mejor de los casos con la opulencia. Aquí vemos a un señor sentado a la mesa, mientras sostiene un cuenco y bendice con su mano. Vuelve a ser un señor barbado, símbolo quizás de que el año ya es viejo y está terminando. De nuevo vemos el frío representado en el pie del hombre que se acerca al fuego.
Diciembre
 Doce meses, doce actividades propias de un reino, pero también de una sociedad marcada por lo rural y la economía de subsistencia. En el mensario vemos las creencias paganas (Jano), el ejército en marcha, la riqueza y la pobreza, y sobre todo el campo y sus actividades, agricultura y ganadería, símbolos también del viejo Reino de León.

San Martín, intrados
Si os gusta la historia de la pintura no podéis dejar de hacer una visita al Panteón. La entrada general es de sólo 4€, y el precio incluye una visita guiada al Panteón, la biblioteca, el claustro y el museo de San Isidoro. Para conocer más información sobre la Colegiata, la Basílica, los horarios, etc. aquí os dejo un enlace:
La mala noticia es que no se pueden hacer fotos, ni siquiera sin flash. Yo hice alguna de "estrangis" pero si queréis ver las imágenes con detalle aquí os dejo el enlace a una página que está genial, puesto que además de información (que he consultado para este blog) tenéis unas imágenes buenísimas.
Lo dicho, si viajáis a León, no vayáis únicamente a la Catedral y hacerle una visita a esta maravilla del arte románico. Un saludo!!!