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miércoles, 21 de septiembre de 2011

El Claustro de Santo Domingo de Silos

Este verano, durante mis vacaciones, visité el Claustro del Monasterio de Santo Domingo de Silos, en la provincia de Burgos, una de las maravillas de la arquitectura y escultura románica en España. 
Vista aérea del Monasterio de Santo Domingo de Silos
El monasterio benedictino de Silos tuvo su origen en el siglo VII, en época visigótica, y fue dedicado a San Sebastián. A mediados de siglo XI, Fernando I encomendó al abad Domingo Manso restituir la vida monacal tras la invasión de Almanzor, y gracias a su inmenso impulso, el monasterio se colocó a la cabeza de los monasterios más influyentes de Castilla y León. Entre otras cosas, reconstruyó la pequeña iglesia existente e impulsó la elaboración de códices en el scriptorium. Domingo murió en 1073 y fue canonizado en 1076, convirtiéndose su tumba en centro de peregrinación.
En el siglo XVIII surgió la necesidad de ampliar el monasterio, principalmente la iglesia medieval, la cual fue derribada para construir otra de estilo neoclásico, que es la que hoy en día podemos visitar. En en año 1835 el monasterio sufrió los efectos de la desamortización de Mendizábal, que implicaron la pérdida por expolio de parte de sus riquezas artísticas y documentales. En el año 1880 se estableció una nueva comunidad de monjes benedictinos llegados de una abadía francesa, que fue restaurando con grandes esfuerzos el Monasterio. Desde entonces la comunidad de Silos ha tenido y tiene una gran vitalidad: con su testimonio, sus celebraciones litúrgicas y sus aportaciones a la cultura.
Vista del Claustro y Ciprés de Santo Domingo
Por lo que se refiere al edificio, Silos se compone de dos monasterios yuxtapuestos, en torno a dos claustros: el medieval y el barroco, con la iglesia al Norte, y la gran ala Sur, o zona habitacional, con las celdas de los monjes.
EL CLAUSTRO ROMÁNICO
Lo más destacado del edificio es sin duda el claustro románico, que representa una de las obras más importantes del arte medieval.
Los claustros son patios descubiertos con jardines o huertas para cultivar plantas medicinales. Repartían las distintas estancias del monasterio y eran el centro de la vida monástica, donde los monjes paseaban y rezaban al mismo tiempo. El claustro de Silos tenía también un sentido funerario, puesto que Santo Domingo de Silos fue enterrado en él, para que todos los monjes lo pudieran venerar.
El claustro de Silos no es totalmente cuadrado: los lados norte y sur constan de 16 arcos, mientras que los lados este y oeste tienen sólo 14. Tiene dos plantas, la inferior es la más antigua y la más importante. Los arcos son de medio punto y descansan sobre capiteles que, a su vez, lo hacen sobre columnas de doble fuste monolítico. Toda la arquería va montada sobre un podio corrido con una abertura para acceder al jardín interior.
Vista de las galerías del Claustro
El claustro inferior debió levantarse entre la segunda mitad del siglo XI y la primera del siglo XII, mientras que el claustro superior se construyó en los últimos años de ese mismo siglo. En el inferior se perciben claramente dos fases de ejecución y cada fase refleja una forma de hacer y un estilo diferentes atribuibles a dos maestros distintos que emplearon sus propios talleres. Como rasgos diferenciadores, los fustes de las columnas de la primera etapa están más separados y presentan mayor éntasis, y las tallas son de poco relieve y escaso movimiento. Las figuras del segundo taller son más realistas y poseen mayor volumen.
Columnas entornadas, Claustro Santo Domingo

Detalle de capitel
 RELIEVES
En el plano artístico lo más destacable es la colección de los 64 capiteles de que consta el claustro bajo y los relieves que ornamentan las caras interiores de las cuatro pilastras que forman los ángulos de la galería.
Los temas de los capiteles son muy variados, representan escenas bíblicas, animales fantásticos como grifos, arpías, centauros, aves fabulosas; y toda clase de elementos vegetales. Su significado es la lucha entre el bien y el mal: la renuncia al poder, la riqueza, la violencia, el sexo, etc. Las arpías, por ejemplo, representaban a las mujeres y la tentación que provocan en los monjes.
En cuanto a los relieves de los pilares muestran el ciclo de la Pascua y ocupan un espacio rectangular. Son de piedra caliza y de carácter monumental. Al primer maestro serían asignables seis de los relieves con las siguientes escenas:
Incredulidad de Santo Tomás


  • Ángulo sudeste: La ascensión y Pentecostés.


  • Ángulo noreste: El sepulcro y El descendimiento.
  • Ángulo noroeste: Los discípulos de Emaús y La duda de Santo Tomás.
Éstos relieves presentan las características siguientes:
  • Son bajo relieves, casi planos.
  • Rige el principio de jerarquía por el cual la figura de Cristo es la de mayor tamaño.
  • Cristo aparece con nimbo crucífero y los apóstoles con nimbo sencillo, que se aprovechó para epigrafiar sus nombres.
  • Las figuras no tienen expresividad.
  • Rige el principio de isocefalia, es decir, todas las cabezas están a la misma altura.
  • Las figuras son hieráticas, no tienen movimiento.
  • Los pliegues de las túnicas parecen planchados.
  • Los personajes representados aparecen descalzos, muchos con los pies en tijera.
  • Las escenas se enmarcan entre columnillas corintias y arco de medio punto torreado en el trasdós.
  • Los ojos están recubiertos con azabache, para dar más realismo a las figuras, y son almendrados. 
    La Anunciación
    
El segundo maestro sería el autor de los dos relieves restantes:
  • Ángulo sudoeste: La anunciación a María y El árbol de Jessé.
Este segundo maestro que realizó los últimos machones posiblemente procediese de Galicia, ya que la Coronación y Anunciación de María, están tratados al modo de Santiago de Compostela, con mucha abundancia de plegados y con los cabellos acaracolados. El árbol de Jessé es muy importante desde el punto de vista iconográfico, por estar relacionado con la vidriera del mismo nombre de San Denis, y por tratarse de un tema utilizado para decorar el parteluz de Santiago de Compostela. Estos relieves presentan características del primer gótico:
  • Las escenas desbordan el marco de la representación.
  • Las figuras han ganado volumen hasta el medio relieve.
  • Las figuras presentan formas redondeadas.
  • Las escenas ganan en movimiento, realismo y expresividad
Hay que destacar también la Puerta de las Vírgenes, que comunica el claustro con la iglesia y que constituye un vestigio del primitivo templo románico, y la fachada de la desaparecida sala capitular que se abría a la galería oriental, así como el artesonado mudéjar ricamente decorado con cerca de 700 figuras y escenas de la Castilla de los siglos XIV y XV.
Este vídeo de artehistoria.com es muy interesante, y nos explica un poquito la arquitectura del claustro y sus relieves.
Los horarios de visitas los podéis ver en la página oficial del Monasterio, aquí os la adjunto:

La verdad que es una visita que vale mucho la pena, si os gusta el arte románico. La entrada no es muy cara, cuesta 3.50€ e incluye la visita guiada al claustro, a la botica del s. XVIII y al museo. Si vais en compañía de gente que no le gusta el arte no hay problema, porque la visita dura más o menos media hora y no se hace pesada.
Espero que vayáis y que os guste. Un saludo y hasta la próxima entrada!!!!

lunes, 30 de mayo de 2011

Viaje a Italia III: Florencia

3ER, 4º Y 5º DÍA: FLORENCIA

Tras dejar la Serenísima nos dirigimos en tren hacia Florencia, la cuna del Renacimiento.

Conjunto del Duomo
El trayecto fue de 2.40h pero como he dicho en más de una ocasión, desde el avión sólo vemos los aeropuertos y el tren nos da la posibilidad de disfrutar de paisajes como los de la Toscana. Llegamos a Florencia sobre la una de la tarde y nos dirigimos al hotel a registrarnos y dejar todo el equipaje. Esta vez no hubo problemas a la hora de encontrar el hotel, Florencia es una ciudad no muy grande, todo está muy bien indicado, y para qué mentir, no era la primera vez que viajaba allí, había estado hacía cuatro años con mi madre y me acordaba de las direcciones y zonas de interés bastante bien.

El primer lugar que visitamos no podía ser otro que el CONJUNTO DEL DUOMO, formado por el mismo Duomo, el Campanile de Giotto y el Baptisterio de San Giovanni. Es una sensación única la de ir caminado por las pequeñas calles de Florencia y salir a la Plaza del Duomo. La catedral se encuentra frente a ti, tan grande, tan majestuosa y resplandeciente. Primero hicimos las fotos de rigor al conjunto catedralicio, algo que resulta bastante difícil, ya que los edificios están muy juntos entre sí y la plaza no es muy grande. Es casi imposible poder hacer una foto y que se encuadre todo.

Puertas de Bronce del
Baptisterio, Ghiberti
EL BAPTISTERIO DI SAN GIOVANNI está dedicado a San Juan Bautista, patrón de Florencia, y es el edificio más antiguo de la plaza. Fue construido en el s. V sobre restos romanos, y reformado en el s.VII. En 1128 se cubrió de mármol y entre los siglos XIII y XIV, se hicieron el ábside, la cúpula octogonal y el mosaico interior, obra de Coppo di Marcovaldo y Cimabue. Como su nombre indica, en él se celebraban los bautizos y es de grandes dimensiones para poder acoger a la muchedumbre que se reunían en los dos días del año en que se celebraban.

Judit, detalle de las
Puertas de Bronce
Pero si hay algo que destaca en este edificio, son sin duda las PUERTAS DE BRONCE DE GHIBERTI. Ghiberti y Brunelleschi se presentaron al concurso para ver quien realizaba los relieves de las segunda puertas del baptisterio  (las primeras las hizo Andrea Pisano) y ganó Ghiberti. El artista hizo dos puertas de bronce dorado cuyo espacio queda dividido en 10 cuadrados (5 por cada puerta), inscritos en una rica y estrecha orla. La reducción del espacio hizo que dos o más episodios del programa se tuvieran que fundir en un solo cuadrado. El paisaje y las perspectivas pictóricas constituyen un magnífico telón de fondo. El punto de vista, ligeramente elevado posee una finalidad retórica: poder colocar el máximo número de personajes, de manera que la escena sea lo más narrativa posible. Ghiberti produce desde un bajo hasta un alto relieve, y poco a poco las figuras van emergiendo de la superficie hasta ganar una total corporeidad. La puerta de la izquierda está presidida por Eva y la de la derecha por Adán. La hoja de Adán es el árbol genealógico del pueblo de Israel y la de Eva cuenta las citas más importantes del Antiguo Testamento.

Fachada del Duomo
Después de ayudar a unos niños a completar sus ejercicios sobre las Puertas de Bronce, entramos al  DUOMO. La catedral está dedicada a Santa María del Fiore (o de las flores) y fue construida en 1296 por Arnolfo di Cambio, aunque fue años más tarde, con Giotto, Andrea Pisano y Francesco Talenti, cuando su planta se convertiría en el orgullo y exponente de Florencia. Esta obra maestra del gótico es la cuarta iglesia más grande del mundo, después de San Pedro en Roma, St. Paul en Londres y la catedral de Milán. El solemne interior de la iglesia de cruz latina y tres naves, da una extraordinaria sensación de vacío espacial. La pared interior de fachada está dominada por el gran reloj litúrgico, con un fresco de Paolo Uccello (1443). En la basílica se conservan cuarenta y cuatro vidrieras policromas originales, realizadas, bajo la supervisión de Lorenzo Ghiberti, por artistas como Donatello (Coronación de la Virgen), Andrea del Castagno y Paolo Uccello. El interior de la cúpula está decorado con los frescos del Juicio Universal, obra de Giorgio Vasari (1572-1579). 
El Juicio Final, de Vasari
 
Interior del Duomo
ADVERTENCIA: Sobre todo para aquellos que viajéis a Italia en verano: A la hora de entrar en las iglesias tenéis que vestir "recatados". Si las chicas lleváis una camiseta con escote o enseñáis mucho los brazos, llevaros un fular o una pashmina, porque sino no os dejan entrar. Mejor si vais con pantalón, y que sea más bien larguito. En Florencia son un poco más pasotas (aunque yo tuve a un hombre siguiéndome por la Iglesia de San Lorenzo, pidiéndome que me tapara cada vez que se me caía un poco el fular y enseñaba algo de escote), pero tenerlo en cuenta cuando vayáis al Vaticano.



 Aquí tenéis la página oficial de la catedral para poder consultar horarios y visitas. La entrada es gratuita.


Como hemos dicho, la catedral da la sensación de vacío, ya que la mayoría de decoraciones originales se conservan actualmente en el cercano MUSEO DELL'OPERA DEL DUOMO. Esta vez no fuimos al museo, pero pude visitarlo junto a mi madre en el anterior viaje, y me gustó mucho. En él puedes ver las obras maestras que Arnolfo di Cambio esculpió para los nichos de la fachada original de la catedral en el siglo XIV, y que fue demolida en 1587; las estatuas de los cuatro evangelistas como la de San Juan de Donatello o San Lucas de Nanni de Banco; la Piedad que Miguel Ángel esculpió para su tumba; la Sala delle Cantorie (de los coros); las estatuas que decoraban la torre-campanario (algunas de Pisano y Donatello); la magnífica y dramática Magdalena de Donatello o los paneles originales de las puertas del Baptisterio.


La entrada al museo cuesta 6€ y su horario de visitas es de 9 a 19.30h. (domingos de 9 a 13.45h.)


Vista desde la cúpula
Vista desde la cúpula


Después de ver la catedral reunimos las fuerzas necesarias para primero hacer cola (y eso que era hora de comer) y luego subir a la magnífica CÚPULA DE BRUNELLESCHI. En 1367 la Junta de la fábrica de la catedral decidió que para cubrir la suntuosa cabecera octogonal, se construyera una grandiosa cúpula, colocada directamente sobre el presbiterio y reforzada por tres semicúpulas levantadas sobre el ábside trilobulado. En 1418, después de levantar el tambor faltaba todavía dicha cúpula, con un vacío de 41 m de diámetro. Por tal motivo, el gremio de tejedores de lana, que era quien financiaba la obra, decidió convocar un concurso público para adjudicar la dirección de las obras de la cúpula. Al concurso se presentaron nuevamente Ghiberti y Brunelleschi y el gremio eligió esta vez el proyecto de Brunelleschi. La cúpula se construyó sin cimbras: el esqueleto se iba haciendo horizontalmente a medida que se ganaba en altura. La cúpula es de doble casco, por lo que es muy ligera. El interior es esférico y el exterior de perfil ojival. Consigue rigidez gracias a la linterna que corona el perfil, dando luz al interior. El tambor es octogonal, e ilumina el interior gracias a la presencia de 8 grandes óculos. La cúpula domina todo el paisaje urbano de la ciudad. Durante la subida a lo alto, que se hace a pie, puedes observar como es su interior y ver de cerca las pinturas de Vasari. Tienes que estar un poco en forma para poder aguantar la subida, sobretodo las empinadas escaleras finales (las chicas no os pongáis falda ese día), pero vale la pena el disfrutar de las magníficas vistas que te brinda la obra de Brunelleschi. Puedes ver toda la ciudad a tus pies. Es una sensación única e inigualable. Subir a la cúpula es apto únicamente para aquellos que no tienen vértigo, cuando te acercas a la barandilla y ves como la cúpula va hacia bajo, da una sensación...

 Podéis subir a la cúpula de lunes a viernes de 8.30 a 19h y los sábados de 8.30 a 17.40 (domingos cerrado). El precio de la entrada es de 8€. Tenéis más información en la página de la Opera del Duomo.


Vista de la Plaza de la Signoria desde la Cúpula

Cansadas, hambrientas y con mucho calor entramos en una pizzeria a comer. Tened cuidado a la hora de pedir una pizza para dos. Si os preguntan si queréis que os corten la pizza decid que no, porque los listos os cobran por partirla, además de los cubiertos.
Santa Croce y monumento a Dante
Tumba de Miguel Ángel
Después de descansar un poco fuimos a la IGLESIA DE SANTA CROCE, la iglesia franciscana más grande del mundo. La plaza donde se encuentra la iglesia es espectacular, enorme, y junto a ella hay un gran monumento a Dante. Las construcción de Santa Croce comenzó en 1252. La iglesia representa una de las páginas más importantes de la historia del arte florentino del XIII en adelante, gracias a obras de Cimabue, Giotto o Brunelleschi, entre otros. A Santa Croce se le llama el “panteón de las glorias italianas” ya que custodia los sepulcros de numerosos personajes ilustres entre los que destacan Maquiavelo, Galileo o Miguel Ángel. La iglesia alberga además, la CAPILLA PAZZI, obra maestra de Brunelleschi. Esta capilla tenía dos funciones: era el mausoleo de la familia Pazzi y a la vez la sala capitular del convento.
Capilla Pazzi de Brunelleschi
El precio de entrada a la Basílica es de 5€. Podéis consultar los horarios en la página oficial: http://www.santacroce.firenze.it/
Vistas desde la Piazzale Michelangelo
Tras la visita nos dirigimos a la PIAZZALE MICHELANGELO, un famoso mirador situado en lo alto de una colina, desde donde se pueden disfrutar de unas vistas maravillosas de la ciudad y del valle del Arno. Durante la subida a la colina podéis disfrutar de bellos jardines y fuentes. En la plaza se pueden ver además, una reproducción del David y las alegorías de la noche y el día, el amanecer y el crepúsculo, de Miguel Ángel. También hay un mercadillo con souvenirs a muy buen precio. Cerca del mirador podéis visitar de SAN MINIATO AL MONTE, uno de los mejores ejemplos del románico toscano. A nosotras nos intimidaron las escaleras, y como ya tuvimos bastante con las de la subida a la cúpula, dejamos la visita para otra ocasión.

Vistas desde la Piazzale Michelangelo

Luego bajamos directas al PONTE VECCHIO, el puente más famoso sobre el río Arno. Construido en 1345, posee la particularidad de tener tiendas en sus costados, tiendas que en sus inicios fueron ocupadas por carniceros y que actualmente son joyerías. En el centro del puente hay un busto dedicado a Benvenuto Cellini. Lo mejor de todo fue la puesta de sol que pudimos disfrutar en él, y que quedó plasmada en nuestras cámaras.  
Ponte Vecchio, vista desde el Uffizi

Puesta de sol desde el Ponte Vecchio


De camino al hotel pasamos por la famosa PIAZZA DELLA SIGNORIA, la plaza más famosa de Florencia, con permiso de la Piazza del Duomo. La plaza está presidida por la estatua ecuestre de Cosimo I de Médici, realizada por Giambologna. También podemos admirar la Fontana di Nettuno (fuente de Neptuno), que se encuentra junto al PALAZZO VECCHIO, sede del poder civil. En la entrada del palacio hay una réplica del Marzocco de Donatello (el original se conserva en el MUSEO BARGELLO, museo con importantes obras que no he podido ver en ninguna de las visitas que he hecho a la ciudad) y una réplica del David de Miguel Ángel, entre otras esculturas. En la plaza destaca la LOGGIA DELLA SIGNORIA (1376-1382), repleta de estatuas romanas originales y copias como el Perseo de Benvenuto Cellini (1545) o el magnífico grupo escultórico del Rapto de las Sabinas de Giambologna (1583). La Loggia alberga el “Caffé degli Uffizi”, situado en la parte superior de la galería, que goza de unas vistas preciosas de la plaza. En la plaza de la Signoria, además de celebraciones se realizaron ejecuciones públicas. Prueba de ello, es la placa situada frente a la fuente de Neptuno, donde se conmemora la ejecución del fraile Girolamo de Savonarola en mayo de 1498, condenado y quemado por herejía y por desafiar a los Médici y al Papa. Después de descansar un rato en el hotel y de darnos una duchita salimos a cenar y volvimos a la famosa plaza para tomarnos un gelato.
Rapto de las Sabinas, de
Giambologna
A la mañana siguiente y bien tempranito, fuimos directas a la GALERÍA DE LOS UFFIZI, el museo más importante de Florencia. Yo os recomiendo que compréis la entrada con antelación para evitar hacer la cola. Cuando fui con mi madre, cuatro años antes, nos “comimos” una cola interminable, de al menos 2 horas. Y esta vez, que fuimos muchísimo más temprano, todavía tuvimos que hacer una cola de media hora por lo menos. Nosotras no compramos la entrada porque en esa época todavía nos hacían descuento por ser estudiante y menores de 25, y el descuento no se aplicaba si la comprabas por internet. Si no es vuestro caso, podéis comprar las entradas a través de esta página:

http://www.florenceart.it/cgi-bin/book.pl?act=open&museum=uffizi
Nacimiento de Venus, Botticelli
La galería “de los oficios” contiene una de las más antiguas y famosas colecciones del mundo. La mayoría de las obras formaban parte de la colección de los Médici, y con la extinción de la familia en el XVIII fueron transferidas al pueblo de Florencia. Desde 1765 el público puede disfrutar de obras como La Primavera y El Nacimiento de Venus de Botticelli, La batalla de San Romano de Paolo Ucello, el Tondo Doni de Miguel Ángel, la Venus de Urbino de Tiziano o la Adoración de los Magos de Leonardo. Es un magnífico museo que no os podéis perder, resulta muy ameno y no es cansado de ver. Tras la visita os recomiendo que os paséis por la tienda del museo, tienen maravillas y detalles muy bonitos para regalar o bien para uno mismo. Yo me compré un bolso con la reproducción del Nacimiento de Venus, precioso.

El museo abre de martes a domingo de 8.15 a 18.15h. (lunes cerrado) y la entrada son 6,50€ (3,25 la reducida). Tenéis más información en http://www.uffizi.firenze.it/
Después de comer unas porciones de pizza fuimos al PALAZZO PITTI. A la hora de ir a sacar la entrada tuvimos muchas dudas, ya que queríamos visitar el palacio pero también sus jardines, los famosos JARDINES DE BÓBOLI. El problema estaba en que no había una entrada conjunta para los dos: se podía visitar el PALACIO + la GALERÍA PALATINA (con obras maestras como la Virgen con el Niño y episodios de la vida de Santa Ana de Filippo Lippi, la Virgen con el Niño y San Juan Bautista niño de Rafael o célebres retratos de Tiziano, Veronese y Tintoretto), el PALACIO + la GALERÍA DE ARTE MODERNO (cuenta con más de dos mil obras que brindan una visión bastante completa de la pintura toscana entre los siglos XVIII y XX) o los JARDINES + MUSEO DE LA INDUMENTARIA + MUSEO DE LA CERÁMICA. Como no teníamos ni tiempo ni dinero para visitarlo todo, le pedimos a la chica de la taquilla que decidiera por nosotras. La chica, muy amable, nos dijo que hacía un día genial y muy soleado y que si fuera ella elegiría los jardines, así que eso hicimos, dejamos el palacio para un próximo viaje y entramos, o mejor dicho salimos a los jardines. Automáticamente nos dimos cuenta de que nuestra decisión había sido la acertada. El día que nos hizo fue buenísimo y poder disfrutarlo en unos jardines tan hermosos fue increíble. Esculturas, árboles, flores, fuentes y preciosas construcciones nos rodeaban por todas partes . Desde los jardines además, también se puede disfrutar de muy buenas vistas. Os los recomiendo si vais en primavera o verano (supongo que en otoño e invierno deslucirán un poco), pero llevaros protector solar, porque el sol quema mucho. Como he dicho, la entrada a los jardines incluía el museo de la cerámica y el museo de la indumentaria, cuyos objetos expuestos relatan la evolución de la moda y las costumbres, sobre todo femeninas, iniciando por los rígidos corpiños del siglo XVIII hasta llegar a los trajes de los años veinte del siglo XX (la exposición se renueva cada dos años para contribuir a una conservación mejor de los objetos). Aunque no entramos al interior del Palacio admiramos desde fuera la magnífica obra de Brunelleschi, con una fachada almohadillada que le da un aspecto robusto al edificio de tres plantas.
Palazzo Pitti
Jardines Bóboli

La entrada son 8,50€ y el horario es de martes a domingo de 8.15 a 18.50h. La web oficial del palacio es http://www.palazzopitti.it/site.php, para más información.
Tras la visita dimos un largo y tranquilo paseo por la ciudad, y vimos magníficos y famosos edificios que por la hora y falta de tiempo no pudimos visitar por dentro, aunque yo ya los había visto en mi anterior visita. Os dejo una breve reseña sobre alguno de ellos, porque no os los podéis perder:
Santa María Novella
IGLESIA DE SANTA MARÍA NOVELLA: es la iglesia de los dominicos de Florencia. Su interior alberga gran cantidad de obras de arte, como La Trinidad de Masaccio o los frescos de Lippi y Ghirlandaio. Pero su exterior es espectacular. La fachada es obra del gran Alberti, y está formada por dos construcciones clásicas: un arco de triunfo y un templo, con dos volutas, y una decoración bícroma.
IGLESIA DE SAN LORENZO: el exterior está inacabado pero su interior es de una gran belleza clásica. Obra de Brunelleschi, San Lorenzo destaca por su estilo estilo renacentista con proporciones armónicas y su rigor geométrico.
CAPILLA MÉDICI: se encuentra adosada a la iglesia de San Lorenzo. Alberga la sencilla tumba de Cosme el Viejo y la Capilla de los Príncipes, el suntuoso mausoleo de los grandes duques de la familia Médicis, una amplia sala octagonal revestida con mármol oscuro y piedras semipreciosas y una cúpula decorada con temas bíblicos. Pero lo más destacado es la Nueva Sacristía de San Lorenzo (denominada así para diferenciarla de la Sacristía de Brunelleschi), ideada por el cardenal Julio de Médicis y el papa León X, y construida por Miguel Ángel, que alberga la tumba de Lorenzo, duque de Urbino, con las figuras del crepúsculo y la aurora, y la tumba de Juliano de Médicis, duque de Nemours, con las alegorías del día y la noche, y sus respectivos retratos, realizados por Miguel Ángel, además de La Virgen con el Niño .
El David, reproducción
Al día siguiente fuimos temprano a visitar la GALERÍA DE LA ACADEMIA, porque no nos podíamos marchar de Florencia sin ver el original del David de Miguel Ángel. También se puede ver en el museo los Prisioneros, diseñados por Miguel Ángel para la tumba del Papa Julio II, el Rapto de las Sabinas de Giamblogna y un gran número de pinturas. El museo se puede ver en poco tiempo y no podéis dejar de ir a contemplar la magnífica obra de Miguel Ángel. Al igual que ocurre con el Uffizi, si compráis la entrada por internet, mejor que mejor, aunque las colas no son tan largas. Pero si hacéis como nosotras y vais un poco antes de que abran no hace falta comprar la entrada con antelación.
Después de visitar el museo, nos dimos una vuelta por el MERCADO DE SAN LORENZO, donde compramos algunos souvenirs y comida, recogimos las maletas y nos fuimos a la estación de Santa María Novella para coger el tren que nos llevaría a nuestro próximo destino: la Ciudad Eterna.
Llegamos a Florencia el lunes a medio día y nos marchamos el miércoles, también a medio día. Durante nuestra estancia, no dejamos de visitar monumentos, jardines, edificios, iglesias y museos, y aún así, nos quedaron por ver muchas cosas. Como he dicho Florencia no es una ciudad muy grande, pero alberga más edificios de interés cultural que cualquier otra por metro cuadrado. Es por esto que el centro histórico fue declarado en 1982 Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO. Florencia es una ciudad única en el mundo porque en ella han trabajado los mejores artistas, porque pasear por sus calles es transportarnos al Renacimiento y porque cada edificio desprende historia y cultura por todos lados. Conocer Florencia es algo imprescindible para el amante del arte, pero estoy segura de que a aquellos que no os guste el arte en exceso os hechizará igual. Mi deseo es volver y poder pasar al menos una semana disfrutando de su arte y cultura, y visitando además otras ciudades de la Toscana como Pisa, Siena, Verona o Bolonia, entre otras muchas. Si podéis permitíroslo hacer este viaje porque es maravilloso.
Nos vemos en nuestra próxima escala!!!