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domingo, 5 de febrero de 2012

La Catedral de Léon: un espectáculo de luz y color


Hola a tod@s!!! Vuelvo con vosotr@s para hablaros de una de las maravillas que visité este verano: la Catedral de León, conocida sobretodo por sus hermosas vidrieras.




HISTORIA Y EDIFICIO 

En el año 916 el rey Ordoño II venció a los árabes en la batalla de San Esteban de Gormaz y agradecido a Dios cedió su palacio real para que en sus aulas se erigiese el primer templo catedralicio. La sencilla catedral estaba custodiada y regida por monjes de san Benito. 

Tras una sucesión de revueltas políticas y de duras empresas bélicas, hacia el 1067 el estado de la Catedral era de suma pobreza. Ello conmovería al rey Fernando I, quien, después de trasladar los restos de san Isidoro a León, "se volcó en favores a la misma". Con la ayuda de la princesa Urraca, hermana del Rey, se inició la construcción de un nuevo edificio, acorde con las aspiraciones de la cristiandad románica, y dentro de su estilo arquitectónico. Era de ladrillo y mampostería, con tres naves rematadas en ábsides semicirculares. Aunque toda ella estuviese ejecutada dentro de las corrientes internacionales, contemplando lo que ha pervivido de su estatutaria, podemos averiguar que tenía su carácter autóctono, utilizándose aún el arco de herradura, al menos como forma decorativa.

Planta de la catedral

Hacia 1275 se inició la fábrica gótica. Al principio la construcción fue dirigida por el Maestro Simón, y posteriormente sabemos que trabajó allí el Maestro Enrique, que también intervino en Burgos, y que murió en el año 1277. Después apareció un nuevo maestro burgalés, Pérez, que recogió la herencia del maestro Enrique y que trabajó hasta finales del siglo XIII.

La catedral fue concluida en el año 1301. Posteriormente, en el siglo XVII algunas bóvedas del edificio se desplomaron y se construyó una cúpula barroca sobre el crucero, pero en el siglo XIX Juan Madrazo, arquitecto medievalista, eliminó la citada cúpula e hizo un proyecto basándose en Viollet-Le-Duc para reconstruirlo en gótico; proyecto que finalmente realizaría Demetrio de los Ríos.

En cuanto a la arquitectura, la catedral de León es la más "francesa" de las grandes catedrales góticas españolas del siglo XIII. Su relación con la catedral de Reims es evidente en la planta, así como con las catedrales de Amiens y Beauvais en el alzado. La planta está dividida en tres naves, de la entrada al transepto, y cinco naves del transepto altar mayor. Por lo tanto presenta macrocefalia, es decir una cabecera de mayor tamaño que lo común, que brinda mayor espacio para los fieles, debido a que forma parte del Camino de Santiago. Las naves están cubiertas mediante bóvedas de crucería cuatripartita. El alzado es tripartito, es decir, tiene arcos formeros, triforio (estrecho pasillo sobre las naves laterales calado al exterior) y el claristorio, con vanos amplísimos de vidrieras.

Alzado de la catedral


VIDRIERAS

Pero como hemos dicho, lo más bello y destacado de la catedral de León son sin duda sus vidrieras policromadas. La catedral leonesa lleva al extremo la 'desmaterialización' del arte gótico, es decir, la reducción de los muros a su mínima expresión, con el objetivo sustituir la piedra por el vidrio, constituyendo una de las mayores colecciones de vidrieras medievales del mundo, junto con la Catedral de Chartres.
Vista de las bóvedas y vidrieras

El conjunto cuenta con 134 ventanales y 3 grandes rosetones, con casi 1.800 m² de vidrieras policromadas realizadas entre los siglos XIII y XVI. Es una gran suerte que se conserven la mayoría de las originales, hecho extraño en catedrales de esta época. No obstante, parece ser que entre los siglos XV y XVI fueron tapiados parte de los ventanales inferiores (de las que solo se conservaron las partes superiores y las rosas originales) y del triforio para dar mayor consistencia al edificio por sus problemas constructivos. Aunque estas zonas fueron recuperadas en las restauraciones de finales del siglo XIX con la creación de otras nuevas, usando la técnica constructiva medieval.

La técnica de la vidriera tiene su origen, según se cree, en la cultura musulmana. De ella fue tomada por el arte cristiano, que los utilizó desde el siglo XI para alcanzar su auge dos siglos más tarde. En el siglo XVI entró en una total decadencia, y más tarde, con la pérdida de interés por lo medieval, los vitrales fueron eliminados de muchos templos. Esto, junto con la fragilidad propia del vidrio, es la causa de que se conserven tan pocas colecciones.

Se conserva el programa iconográfico original, el cual estaba pensado de forma tripartita, en función del pensamiento de la sociedad medieval. Los ventanales altos o claristorio, constan de escenas bíblicas, que representan el cielo. Los ventanales medios o triforio, constan de escudos nobiliarios y eclesiásticos, que representan a la nobleza. Los ventanales inferiores de las naves laterales, constan de elementos vegetales y tareas mundanas, que simbolizan la tierra. 

En las ventanas altas o claristorio, hay distinta temática en función de si es el lado norte o el sur. Los ventanales del lado norte, que reciben menos luz, tienen tonos más fríos y su temática es el Antiguo Testamento. Los del lado sur, más luminosos, representan el Nuevo Testamento y presentan colores más cálidos. 

Las vidrieras del triforio, tapiadas durante la Edad Moderna, se recuperaron en el s.XIX y respetaron el conjunto iconográfico original, en este caso, escudos reales y nobiliarios, además de ciudades españolas.

Las vidrieras crean un importante efecto durante el día: el sol sale por el este (vidrieras del ábside), ilumina las naves (durante el día) y se pone por el oeste (rosetón occidental), por tanto la incidencia de la luz en los ventanales va a variar según en momento del día. El brillo de las vidrieras puede cambiar también en función de la meteorología, entrando más cantidad de luz en los días más luminosos y menos en los más oscuros o nublados. Y sin duda el efecto en conjunto con la arquitectura gótica hace de esta catedral una de las construcciones más espirituales jamás diseñada.
A continuación os dejo varias fotografías que hice durante mi visita a la catedral: 


EXTERIOR

Como es propio de la arquitectura gótica, la escultura desaparece del interior del templo y sale al exterior, a las grandes y monumentales fachadas y puertas, realizadas entre 1265 y 1300, aunque algunas estatuas de las jambas fueron renovadas en el siglo XV, momento de gran actividad artística en León. 

La gran fachada occidental está formada por dos torres, la de las Campanas y la del Reloj, que flanquean el pórtico abocinado con rica decoración escultórica, en el que trabajaron el maestro Enrique, Juan Pérez y Pedro Cibriánez. Lo componen tres portadas: la central está presidida desde el parteluz por una copia de la imagen de la Virgen Blanca, cuyo original se encuentra en el interior del templo. A cada lado de la puerta hay tres esculturas de apóstoles, sobre los que cabalgan las tres arquivoltas decoradas con figuras que representan el Juicio Final, tema que ocupa la parte inferior del tímpano de la portada, y sobre el que se ve al Salvador como Juez Universal, flanquado por ángeles con símbolos de la Pasión, la Virgen y San Juan. Junto a la torre de las Campanas se encuentra la portada de San Juan (izquierda), que representa el Ciclo de la Natividad de Jesús: Visitación, Nacimiento, Adoración de los Pastores, Herodes, Epifanía y Matanza de los Inocentes, con un gran sentido de la narratividad. En las Arquivoltas aparece una alusión del árbol de Jesé, en relación con la genealogía de Cristo e historias relacionadas con la vida de San Juan Bautista. La portada de San Francisco está dedicada a la Virgen y relata la muerte y coronación de María. Las arquivoltas representan varios concejos de ángeles, y en el exterior, las cinco vírgenes prudentes frente a las cinco necias. Las jambas albergan figuras de varios profetas de distinta cronología.


Tímpano de la Puerta de San Juan

Pórtico central

Detalle del Juicio Final

Detalle de la Puerta de San Francisco
Existen dos fachada laterales, la meridional se compone de un triple pórtico; la portada central es la llamada Puerta de San Froilán, la de la derecha todavía conserva restos de la policromía original; las tres arquivoltas están decoradas con ángeles y el tímpano con relieves alusivos posiblemente a la historia del santo obispo. La otra portada lateral, llamada de la Muerte, aparece ornamentada con castillos, leones y decoración vegetal. 


Si queréis ver la catedral es totalmente gratuita (sólo hay que pagar para entrar al museo) y estos son su horarios: 

Invierno: 8.30-13.30 h. y 16 -19h. (laborables) y 8.30-14.30 h. y 17 -19h. (domingos y festivos) 

Verano: 8.30-13.30 h. y 16 -20h. (laborables) y 8.30-14.30 h. y 17 -19h. (domingos y festivos) 

De todos modos os adjunto el enlace a la web oficial del edificio:


No podéis dejar de visitar esta joya del gótico. Es una maravilla de la arquitectura y las vidrieras crean un efecto espectacular y sobrecogedor. Yo tuve mucha suerte y pude disfrutar de un día soleado, y el interior te transportaba a otro mundo, un mundo celestial, lleno de luz y color. ¡Que la disfrutéis!


viernes, 21 de octubre de 2011

El Coliseo: un gran espectáculo a la vista

Hola a todos/as, tal y como os prometí en la entrada sobre mi viaje a Roma, os voy a hablar del Coliseo, uno de los monumentos más visitados de Italia y del mundo, y nombrado una de las nuevas siete maravillas del mundo.


CREACIÓN DEL COLISEO

Roma poseía el anfiteatro Statilio Tauro realizado en el año 29 a. C. y ubicado en el Campo de Marte, pero fue destruido tras el famoso incendio sufrido en el año 64 d. C. y que las películas atribuyen al emperador Nerón. 

La ciudad necesitaba un nuevo anfiteatro, por ello el emperador Vespasiano, de la dinastía de los Flavios, decidido a complacer al pueblo de Roma, tan voluble y traicionero, dedicó una parte sustancial del botín obtenido en su gran campaña militar en Judea, a la construcción del mayor Anfiteatro del Imperio en el año 72 d. C. 

Recreación del Coliseo y de la estatua dorada de Nerón 

El lugar elegido no fue casual: Vespasiano hizo derruir una gran parte de la Domus Aurea, el palacio erigido por Nerón, y desecar el lago contiguo. Esto sólo puede ser interpretado como un gesto populista, dirigido a contentar a la plebe, ya que en lugar de erigir su Anfiteatro en las afueras de la ciudad, como hubiera sido normal, prescindió de unas edificaciones imperiales y lo construyó en pleno centro de Roma. 

El edificio se extendía hacia Oriente, y se encontraba dentro del distrito o Regio III, llamado “Isis y Serapis”. En la antigüedad se conocía con el nombre de Anfiteatro Flavium, puesto que en su construcción participaron los tres emperadores de la dinastía Flavia. No se le llamó Coliseo hasta el s. VIII. 

Se piensa que la palabra “Coliseo” deriva de Coloso, y hace referencia a la gigantesca estatua de Nerón que se encontraba en los jardines de la Domus Aurea. Sin embargo, lingüistas de reconocido prestigio creen que fueron las propias dimensiones del anfiteatro las que originaron esta denominación: “Colosal”, en latín colossicus, en griego kolossaios. 

INAUGURACIÓN

Las obras duraron aproximadamente diez años. Tito continuó con las obras iniciadas por su padre Vespasiano, y sin estar plenamente terminado se hizo la inauguración en el año 80 d. C.. Se piensa que la celebración se realizó para apaciguar al público romano y a los dioses, pues el mandato de Tito comenzó con varios meses de desastres, como la erupción del Vesubio y la destrucción de ciudades como Pompeya o Herculano, un incendio en Roma que destruyó varios templos y un brote de peste. 

Maqueta con la reconstrucción del Coliseo y el Ludus Magnum 
Tito inauguró el edificio con unos juegos gratuitos para la plebe que duraron más de cien días, con luchas entre animales en la sesión de la mañana (Dion Casio cuenta que en el curso de los juegos inaugurales "animales, tanto adiestrados como salvajes, perecieron hasta alcanzar la cifra de nueve mil”), ejecuciones de criminales alrededor del mediodía y una sesión de tarde reservada para los combates de gladiadores y la recreación de batallas famosas.

El edificio se concluyó durante el mandato de Domiciano, hermano de Tito, el cual terminó todos los pasadizos subterráneos y edificios anexos como el Ludus Magnum (cuartel de los gladiadores), el Ludus Gallicus, el Ludus Dacius y el Ludus Matutinus, la Castra Misenatium (cuartel donde se encontraban los marineros expertos miembros de la flota del Cabo Miseno, que tendían las curdas del toldo) o el Armamentarium donde se guardaba el armamento, los decorados, etc. 

ARQUITECTO

El arquitecto es anónimo ya que el emperador lo consideraba como un simple funcionario. No fue una única persona, debieron ser al menos cuatro. Está hecho a distintos ritmos, dividido en cuatro partes, por lo cual se piensa que cada uno dirigía una de estas partes. 

MATERIALES

En su edificación se utilizaron diferentes materiales, dependiendo de su función: el exterior estaba realizado en travertino, la estructura era de ladrillo y hormigón, las gradas destinadas a los senadores eran de mármol, y el graderío más alto o la plataforma que había debajo de la arena eran de madera. 

DIMENSIONES Y CAPACIDAD

Recreación del exterior del edificio 
Como todos los anfiteatros, su forma es oval. La entrada principal estaba en el norte y llegaba directamente a la Tribuna Imperial o Pulvinar. Sus dimensiones eran de 188 x 156 m. y su altura era aproximadamente de 48’50 m. 

Se calcula que el aforo de este edificio rondaba entre los 50.000 y los 70.000 espectadores, contando con que había de 45 a 50 gradas y que muchos se colocaban de píe en la parte de arriba, una vez comenzado el espectáculo. 

El exterior estaba rodeado por una acera de unos 15 metros de ancho hecha de travertino, y en el borde de ésta había una serie de postes llamados cipos hechos también de travertino de 1’75 metros, circulares y con la parte de arriba inclinada hacia adentro. Tenía unas estrías en la parte del interior para sostener y tensar las cuerdas del toldo. 

EXTERIOR Y VELARIUM  

El edificio estaba dividido en cuatro pisos: los tres primeros eran iguales, compuestos por 80 arcadas cada uno, la principal estaba en el centro del lado Norte y conducía al Pulvinar o palco imperial. 

Los tres pisos se diferenciaban en la decoración arquitectónica, ya que la fachada estaba ornamentada mediante la sucesión de órdenes clásicos: el primer piso estaba compuesto por semicolumnas de orden  toscano, el segundo por semicolumnas de orden jónico y el tercero de orden corintio. El cuarto piso o ático tenía semipilastras de orden corintio. Encima de los órdenes se disponía una especie de arquitrabe (el jónico imitaba el arquitrabe de fascias) que servía de base o podio para el siguiente orden. 

Velarium
El ático tuvo 80 paños o lienzos de muro, 40 ventanas y 40 lienzos sin ventana donde había unos escudos de bronce dorado, llamados Dipeos, sujetos por grapas. Había tres ménsulas por paño (240 ménsulas en total), que sobresalían, con un agujero en la parte superior para sostener los 240 postes de madera que sostenían el gran toldo llamado velarium.  El Vexillatio era el destacamento de marineros que extendían el toldo. El mecanismo mediante el cual se colocaba el toldo era muy admirado. Tenía que estar sujeto a todos los postes y tensado mediante unas poleas por fuera del edificio en los cipos. El toldo estaba compuesto por una serie de porciones de tela de forma triangular, por lo que se podía cubrir el espacio por sectores. Lo que no se sabe es si se doblaba o se plegaba como un abanico. La vela era una pieza suntuosa bordada en oro y plata. Hay quien dice que estaba pintada de color azul y por dentro tenía estrellas, otros dicen que tenía colores vivos y algunos piensan que habían motivos históricos y mitológicos. La magnificencia de algunos emperadores llegó a que desde el velarium cayera una lluvia de pétalos seguido de agua con finos aromas, llamada Sparsiones.

El Vexillatio extendiendo 
  
Recreación del edificio con el Velarium extendido

ENTRADA

Entrada al edificio
El Coliseo tenía 80 entradas, 76 numeradas. La entrada principal, la norte, era la del pulvinar y no estaba numerada al igual que la sur, donde había una tribuna destinada a las vestales, magistrados, etc. El Pulvinar y la Tribuna sur estaban comunicados con unos pasajes subterráneos: Pasaje de Commodo, al que le dio nombre el emperador del mismo nombre (el malo en la película de Gladiator), que vestido de gladiador, pasaba desde el palco imperial, por un corredor que comunicaba con los subterráneos, para tomar parte en las sangrientas luchas). Tampoco estaban numeradas las entradas del este y el oeste: la porta Libitinensis (por donde retiraban a los numerosos cadáveres resultantes de las peleas entre gladiadores y ejecuciones y la porta Trunphalis, por donde salía el paseo triunfal. Bajo estas puertas también había pasajes que comunicaban con el Ludus Magnum, el armamentarium, etc. 

La numeración de las arcadas comenzaba justo al lado de la puerta sur y continúa en el sentido contrario a las agujas del reloj. Se han conservado las entradas correspondientes a los números del XIII al LIV. La entrada principal estaba entre la puerta XXXVIII y XXXIX. 

Se piensa que la entrada a los espectáculos era gratuita. Los espectadores poseían la entrada o tessera en la cual estaba el número de la puerta por la que tenían que entrar, que era la más cercana a su localidad. Se piensa que también se indicaba si ese día iba a haber toldo o no, mediante la frase ”VELA ERUNT”(habrá toldo). Había empleados llamados locaril o dessignatores, que vigilaban el buen orden y distribución de las localidades, siendo jefe de ellos un funcionario llamado Villicus amphitheatri.

ESTRUCTURA INTERNA

Pasillo del edificio
El Coliseo tenía tres anillos concéntricos: dos corredores elípticos iguales y el tercero que sostenía todas las bóvedas inclinadas del graderío. En el interior había 4 corredores elípticos concéntricos hechos con ladrillo y hormigón, cubiertos con bóvedas corridas de cañón o de arista, reforzadas con arcos fajones y recubiertos de stucco. La madera se utilizó para construir las cimbras que formarían la bóveda. 

El graderío estaba compuesto por entradas y salidas llamadas vomitorios. Cada cuatro arcos había una escalera con los escalones recubiertos de mármol o travertino.
Restos del graderío del edificio
El muro límite entre el graderío y la arena se llamaba Balteus, hecho de hormigón y recubierto de mármol y mosaicos, con una altura de 6 metros. Estaba provisto de numerosas ventanas y nichos adornados con estatuas. A partir de este muro partía el graderío, del que hoy en día no queda prácticamente nada. Siempre que se realizaba un espectáculo se montaba una red de máxima seguridad para los espectadores que se encontraban en las primeras filas, y así evitar que saltase cualquier fiera. La red era gruesa y medía 10 metros de altura, con colmillos de elefante en la parte de arriba. Además, había unos nichos en el Balteus de trecho en trecho, donde se colocaban unos arqueros, por si de todas formas saltaba alguna bestia. 
 
Sectores de la cavea
Los espectadores se distribuían según su categoría social. La ley de Augusto llamada Ley Roscia indicaba donde tenían que sentarse los espectadores y decía que las mujeres, que estaba mal visto que acudieran a estos espectáculos, debían sentarse en las últimas gradas. Aunque se piensa que las mujeres adineradas debían esperar la autorización del emperador para poder compartir los sitios de las vestales en el pudium. El graderío estaba dividido por varios sectores: 


PODIO O PODIUM: es el primer sector. En el centro estaba la tribuna imperial o Pulvinar. Había cuatro gradas o escalones muy anchos para poder colocar las sillas tijeras o gradus. Éstas estaban destinadas a las grandes familias patricias, las Vestales, los pretores y los principales magistrados y demás personas ilustres. Este primer sector estaba recubierto de mármol y tenían la inscripción con el nombre en el respaldo. Cuando el dueño del asiento se moría se rascaba su nombre y se colocaba el nombre de otro. 


PRAECINTIO: era un pasillo que dividía dos sectores. 


MAENIANUM PRIMUN: destinado a los tribunos y ciudadanos distinguidos. Tenía 8 gradas o escalones. 


PRAECINTIO 


MAENIANUM SECUNDUM IMUN: sector segundo bajo. Había más gradas, unas 25. Sería la Media Cavea. Estos asientos estaban reservados a los determinados gremios de profesionales y lugares de procedencia. 


MAENIANUM SECUNDUM SUMMUM: sector segundo de arriba. Para la plebe masculina. Tenía unos 15 escalones de ladrillo. 


PRAECINTIO 


MAENIANUM SUMMUM IN LIGNIS: estaba destinado a las mujeres y era de madera. 


Las gradas tenían cada vez más inclinación para facilitar la vista. Se piensa que cuando el espectáculo estaba empezado se dejaba subir gente arriba del todo, pero estaban de pie. 

Había un sistema de limpieza y encauzamiento de agua a base de una red de pozos y canales que conducían a una cloaca. Tenía 12 metros de profundidad y era de forma anular. En ella se han encontrado monedas, trozos de madera, joyas, semillas, telas, etc.

EL HIPOGEO O SUBTERRÁNEOS

Hipogeo o subterráneos del Coliseo
Los subterráneos, que gracias a Dios si se han conservado, tenían una profundidad de 7 metros. El fondo del pavimento era de ladrillo: opus spicatum. 

Falta todo lo que era la plataforma de madera, encima de la cual se encontraba la espesa capa de arena, procedente de las canteras situadas en el Monte Mario, cerca de Roma. El hecho de que la plataforma fuera de madera provocó que hubiera muchos incendios. 

Los muros eran de piedra y hormigón. El eje central de los muros medía 75 metros y el pasillo central 4’5 metros de ancho. A continuación iban otros dos pasillos más estrechos y luego los muros iban adaptando una forma más ovalada. La pared tenía unos vanos que facilitaban la elevación de una plataforma de madera con la que aparecían de manera sorprendente en la arena diferentes elementos del espectáculo. En los lados se han encontrado una serie de nichos, que se piensa que eran jaulas para las fieras. A partir del s. IV el pasillo central se llenó todo de fango y se tuvieron que colocar unos tablones por todo el pasillo, en forma de “L”, para no mancharse.

Recreación de la arena


 ESPECTÁCULOS 

Los espectáculos propios de estos edificios eran varios y se mantuvieron durante todo el Imperio, y se representaban en escenarios con árboles, edificios y estructuras movibles: 

LA VENATIO: eran las luchas entre fieras o entre un hombre y una fiera. En el Coliseo se ofrecían espectáculos como animales inteligentemente adiestrados y fieras hambrientas, la mayoría importadas de África, como rinocerontes, hipopótamos, elefantes, jirafas, leones, cocodrilos o avestruces. Había hombres tras unas jaulas de seguridad que tiraban flechas y lanzas a los animales hasta que agonizaban y morían. Se solían celebrar por la mañana.  

EL MUNUS: eran las luchas entre gladiadores. Se solían celebrar por la tarde. En vísperas del espectáculo se realizaba un gran banquete (cena libera) entre gladiadores, que para muchos era su última comida. Esta cena era pública en el sentido que la gente podía dar vueltas alrededor de la gran mesa para apreciar a los contendientes y así ver por quién apostarían. Al día siguiente los gladiadores desfilaban vestidos con ricos trajes púrpura y dorado, saludaban al emperador con una lúgubre y trágica exclamación:“Ave Caesar, Morituri te salutan”.  

El perdedor suplicando clemencia 

El público hacía las correspondientes apuestas y experimentaba un extraño y bárbaro placer con la victoria de sus favoritos. El vencedor en la contienda consultaba al emperador y éste a los espectadores al tiempo que estos agitaban sus pañuelos, extendían sus pulgares, gritaban ¡Mitte! (Sáquenlo) o, por el contrario, ¡Ingula! (Mátenlo). Entonces, el emperador tranquilamente levantaba su pulgar hacia el pecho y de esta manera ordenaba la muerte del gladiador perdedor. El ganador era premiado con platos de plata cargados con piezas de oro y preciosos obsequios. Llevando consigo los presente, atravesaba corriendo la arena bajo la ovación de la multitud. 

Las luchas entre gladiadores tuvieron posiblemente un origen religioso, ya que en un principio, sólo se celebraban en caso de funerales de personalidades importantes. Más tarde pasó a ser un deporte sangriento que fascinaba a casi todo el mundo, ya que escasas fueron las voces de protesta. Los gladiadores eran en su mayoría esclavos o condenados que eran adiestrados en escuelas especiales con el único fin de dar un buen espectáculo en el momento de combatir en la arena. Los gladiadores podían obtener la libertad si sobrevivían y el público lo permitía así.

LA NAUMAQUIA: durante los primeros días del Coliseo, los escritores clásicos decían que el edificio se usaba para la naumachiae o simulaciones de batallas navales. Las fuentes que nos cuentan los juegos inaugurales que hizo Tito describen que la parte inferior se llenaba de agua y nos cuentan una recreación de una famosa batalla naval entre griegos. Se piensa que en la arena había un completo sistema de drenaje, conectado a cuatro imponentes cloacas y que servía para evacuar el agua tras los espectáculos navales. Sin embargo parece ser que ya Domiciano, abandonando la idea de la naumaquia, pavimentó las cloacas y colocó en la arena los montacargas para los combates de gladiadores.  

LA NUMERAS: eran las ejecuciones o sacrificios humanos, donde se asesinaban personas que estaban condenadas a muerte como prisioneros de guerra o criminales. Se solían celebrar entre las luchas de animales y las peleas de gladiadores. Pese a lo que muchos piensan, en el Coliseo casi no hubo ejecuciones de cristianos, el Circo Máximo era el lugar donde se solían realizar. 

Martirio o ejecución de los cristianos
HISTORIA 

El Coliseo fue empleado por los emperadores para sus grandes eventos, que se celebraban a gran escala, como lo que cuentan de Trajano, que celebró sus victorias en Dacia (107) con unos juegos que duraron 123 días y que incluyeron a 11.000 animales y 10.000 gladiadores. 

Se sabe que el emperador Adriano celebró grandes fiestas en él. También que bajo el mandato de Macrino, cayó un rayo en el edificio que incendió toda la parte superior provocando graves desperfectos en la estructura. Una medalla con la efigie de Alejandro Severo recuerda que este emperador inauguró de nuevo el Coliseo. 

Con la llegada de Constantino al poder (313) y la imposición del cristianismo como religión oficial, las masacres paulatinamente entraron en desuso hasta prohibirse definitivamente en el 407, manteniendo la atención del pueblo mediante las luchas de fieras, las últimas de las cuales se mencionan en el año 523, bajo la orden del rey godo Teodorico. 

A finales del siglo VI se construyó una pequeña iglesia dentro de la estructura del anfiteatro y la arena se transformó en un cementerio. Algunos escritores cuentan que el Coliseo aún se conservaba en excelentes condiciones durante el siglo VIII. Después fue reutilizado como refugio, fábrica, sede de una orden religiosa, fortaleza y castillo de familias nobles, y lo peor de todo, cantera. El gran terremoto de 1349 dañó severamente la estructura del edificio, haciendo que el lado externo sur se derrumbase. Muchas de esas piedras desprendidas fueron reutilizadas para construir palacios, iglesias (incluido el Vaticano), hospitales y otros edificios en toda Roma. Un conocido dicho latino reza Quod non fecerunt Barbari, fecerunt Barberini (lo que no hicieron los bárbaros, lo hicieron los Barberini, que construyeron su palacio con restos del Coliseo). También se utilizó para quemarlo y obtener cal. El expolio de piedras continuó hasta 1749, año en el que Benedicto XIV consagró el monumento como lugar santo en memoria de los mártires cristianos allí ejecutados.

Veduta del Colosseo, Johann Christian Reinhart 
Lo que mucha gente no sabe es que cuando el Coliseo entró en decadencia la vegetación se hizo dueña de él. Y no pasó mucho tiempo para que ésta también fuese estudiada: desde mediados del siglo XVII, se llevaron a cabo varios inventarios tanto de las raras como comunes hierbas y árboles que allí crecían. En 1855, el del naturalista inglés Richard Deakin contó unas 420. Había árboles de higos, perales, cerezos, olmos, olivos y muchas otras plantas cuyas semillas en algún momento llegaron del resto de Europa, Asia y África, pegadas al pelaje de las fieras, con esclavos o con la comida de los numerosos viajeros que acudían a ver el espectáculo. La alfombra de vegetación que cubrió por siglos el Coliseo le dio un toque romántico: basta decir que inspiró a escritores como Stendhal, Byron, Mark Twain, Dickens, Emile Zola y Henry James, entre otros. Tras varias limpiezas, la vegetación entró en retroceso. 

El Coliseo, Piranesi, 1772 

En el s. XIX comenzaron una serie de obras para estabilizar muchos monumentos antiguos. En 1820 Valadier construyó varios contrafuertes por orden del Papa Pio VII, que son claramente distinguibles hoy día, y sin los cuales el edificio probablemente se habría derrumbado. Durante todo el siglo se sucedieron obras de consolidación y mejora, en un proceso que aún continúa.

Aunque la estructura está seriamente dañada el Coliseo siempre ha sido visto como un icono de la Roma Imperial y es uno de los ejemplos mejor conservados de la arquitectura romana. El Coliseo ha tenido una influencia innegable en el diseño de estadios e infraestructura deportiva a través de los siglos, e inclusive hasta hoy los principios básicos de su composición son repetidos en todo el mundo. El edificio es una de las atracciones turísticas más populares de la moderna Roma y aún está muy ligado a la Iglesia, ya que el Papa encabeza hasta el Coliseo el via crucis cada Viernes Santo. El Coliseo es uno de los monumentos más famosos de la antigüedad clásica y fue declarado Patrimonio de la Humanidad en 1980 por la Unesco. 


EL COLISEO EN EL CINE

Como siempre tengo una referencia al cine. El Coliseo ha sido escenario de muchas películas en la historia del cine, se me viene la mente la maravillosa Vacaciones en Roma, pero como protagonista indiscutible tengo que mencionar la película de Gladiator:

Como ya sabéis en Gladiator de Ridley Scott (2000) se recreó el Coliseo por ordenador y en ella podéis ver cómo debió ser su interior, sus pasadizos, la forma en la que subía la plataforma, cómo eran las escenografías, las recreaciones de las batallas, etc. También se puede ver como el emperador organizaba juegos para poder ganarse a la plebe. Un gran fallo que le veo, a parte de que muchos de los edificios que rodeaban al Coliseo en la película nunca existieron y el edificio no está al lado del Tiber, es la distribución del público, ya que las mujeres no se situaban tan cerca de la arena como sale en la peli. También podéis haceros una idea de cómo era el Ludus Magnus, en el que se hospeda y entrena el protagonista, Máximo. Antes también he mencionado a Commodo, que tal y como sale en la película, era un “forofo” de los combates entre gladiadores e incluso llegó a participar en varios. Pero pese a esto, nunca llegó a morir en la arena, sino que murió envenenado. En el siguiente enlace tenéis toda una serie de curiosidades y fallos de la película: http://tepasmas.com/curiosidades/gladiator?page=0,2







En esta escena os podéis hacer una idea de lo impresionante que podía llegar a ser el Coliseo desde la arena. Con miles de personas gritando y pidiendo sangre. En ella se recrea la Batalla de Zama, de la Segunda Guerra Púnica, entre Roma y Cartago. Podéis ver la escenografía y también los subterráneos, con todo el mecanismo para subir y bajar cosas a la arena. También aparece el pulvinar o palco donde se sentaba el emperador y el famoso saludo de los gladiadores. La imagen no es muy buena pero sirve para que os hagáis una idea. 

También tengo que mencionar, aunque no salga el Coliseo, pues se desarrolla como un siglo antes, la película Espartaco de Stanley Kubrick (1960) y la serie del mismo nombre, donde aparece la historia real del famoso gladiador que desafío a un Imperio, y sus desventuras como gladiador. Os podéis hacer una idea de las desventuras que podía vivir un gladiador.

Respecto a las ejecuciones, me viene a la mente la película de Quo Vadis de Mervyn LeRoy (1951): en ella arrojan a un gran número de prisioneros cristianos a los leones y a otros tantos los crucifican, aunque no se realizan en el Coliseo, puesto que todavía no se había construido. En la peli también se muestra como el emperador Nerón ordena incendiar la ciudad de Roma a fin de "recibir la inspiración" para componer sus versos y canciones con mayor "realismo y creatividad". Pero como ya sabemos, Nerón no fue el culpable, sino que fue algo accidental. 

Por último quería que vierais este documental del Canal Historia en el que se explica con más detalle lo explicado en este blog. 






Como os conté en la entrada sobre mi viaje a Roma he podido visitar el Coliseo en tres ocasiones y las tres veces me ha sorprendido y sobrecogido. Es impresionante, tanto por dentro como por fuera. Y espero que sabiendo un poco la historia y forma en que lo construyeron os ayude a entender la importancia de este edificio para la historia y el arte. No dejéis de visitarlo, pues es un monumento que hay que ver al menos una vez en la vida. Ya os informé sobre la visita al edificio, así que espero que lo disfrutéis. Un saludo!!!


jueves, 6 de octubre de 2011

La Catedral de Burgos: Un Bosque Petrificado

Otro de los monumentos que visité durante mi viaje de este verano fue la Catedral de Burgos, uno de los más bellos edificios del arte gótico y Patrimonio de la Humanidad desde 1984.

Exterior de la Catedral

Fachada principal de la catedral
HISTORIA Y EDIFICIO

La catedral sustituyó a una iglesia románica de tres naves impulsada por Alfonso VI a finales del siglo XI. La construcción del nuevo edificio se inició en el año 1221 por mandato del rey Fernando III y el obispo Don Mauricio.
Maqueta de la primitiva iglesia románica
y las posteriores ampliaciones

No se conoce la identidad del primer maestro de la catedral, aunque es de suponer que fuera extranjero, posiblemente francés, puesto que trajo un modo de construir, el llamado gótico clásico, que era desconocido en la España de comienzos del siglo XIII. Se cree que este maestro francés conocía la actividad realizada en la catedral de Bourges, cuya cabecera se asemeja a lo que hoy se considera que era la primitiva cabecera de la catedral de Burgos.

La planta se construyó de cruz latina con tres naves. En 1240 se hizo cargo de las obras el segundo maestro, el Maestro Enrique, que trabajó también en la catedral de León. Enrique decidió modificar el planteamiento de la anterior cabecera y transformarla radicalmente, disponiendo un profundo presbiterio de tres tramos, rodeado de una amplia girola, a la que se abren cinco amplias capillas poligonales, precedidas por dos capillas rectangulares a cada lado, tal y como se había realizado en Reims. Los refuerzos son con arbotantes.
Planta de la catedral
Es característico el elegante triforio, con bellos arcos trebolados cobijados por arcos escarzanos y cerrado al exterior, que recorre toda la parte alta de los muros de la nave central y del transepto, inmediatamente por debajo de las amplias ventanas con vidriera. El alzado toma como referencia a la Catedral de Bourges.

Detalle del Triforio

Alzado de la catedral

 Es un edificio abovedado en su totalidad con crucería simple, excepto los tramos contiguos al crucero, que tienen unas impresionantes bóvedas de crucería estrellada.

Crucero


Nave lateral
La catedral fue acogiendo las corrientes artísticas de cada época con cada ampliación. El edificio sufrió importantes modificaciones de ampliación y embellecimiento en los siglos XV y XVI: las esbeltas agujas caladas de la fachada principal de influencia germánica, la Capilla de los Condestable y el espléndido cimborrio del crucero, etc. Las últimas obras de importancia: la Sacristía o la Capilla de Santa Tecla, pertenecen ya al siglo XVIII, siglo en el que también se modificaron las portadas góticas de la fachada principal con un soso estilo neoclásico. El estilo de la catedral es el gótico, aunque posee, en su interior, varios elementos decorativos renacentistas y barrocos.


Numerosos son los tesoros arquitectónicos, escultóricos y pictóricos de su interior. Destacan:
  • El grandioso cimborrio gótico-plateresco: alzado primero por Juan de Colonia en el siglo XV y reconstruido por Juan de Vallejo en el XVI.
El cimborrio
  • La Capilla de los Condestables: maravilla del gótico isabelino, en la que trabajaron la familia Colonia, Diego de Siloé y Felipe Bigarny. La gran capilla encargada por los Condestables de Castilla, Pedro Fernández de Velasco y Mencia de Mendoza y Figueroa, se construyó como panteón familiar. Es un espacio único cubierto con una bóveda estrellada, octogonal, con su zona central calada, de tal modo que entra luz cenital.
Bóveda de la Capilla de los Contestables
  • La sillería del coro: obra renacentista plateresca de Bigarny.
Sillería del coro
  • Los relieves tardogóticos de la girola: de Bigarny, que representan la Pasión de Cristo.
  • La renacentista Escalera Dorada: de Diego de Siloé, inspirada en el Renacimiento italiano. Comunicaba la puerta de la Coronería con la catedral, salvando con mucha originalidad un desnivel de casi ocho metros.
Escalera Dorada, de Diego de Siloé


  • El Claustro: es una maravilla. La obra de finales del siglo XIII, de planta rectangular algo irregular, con seis arcos en los lados oriental y occidental y siete en los lados norte y sur, y tiene desde sus inicios doble planta, ante la necesidad de salvar el fuerte desnivel existente entre el suelo del templo y la calle de Nuestra Señora de la Paloma. Las galerías se cubren con bóvedas ojivales de crucería simple, cuatripartita, y sus grandes ventanales, de arco apuntado, llevan triple mainel y tracería de tres óculos cuadrilobulados. Es preciosa la ornamentación vegetal de sus arquerías, de sus capiteles y de las arquivoltas de los arcos ciegos de sus muro y, sobre todo, la decoración historiada de sus cuatro pilares angulares. El claustro bajo, que durante siglos sirvió de cementerio, fue construido unos diez años antes que el sobreclaustro y, a pesar de haber sido rebajados sus suelos, es bastante menos esbelto. Actualmente esta plata baja alberga un centro de interpretación de la construcción de la catedral y, en sus galerías y en la capilla-cripta de San Pedro, que se considera perteneció a la desaparecida catedral románica y a la que se accede desde la galería norte, se exponen restos arqueológicos y escultóricos pertenecientes a dicha catedral románica, o desechados en las sucesivas restauraciones de la gótica, maquetas de la catedral románica y paneles informativos sobre los procesos de construcción y restauración de la catedral gótica.
EXTERIOR
En el exterior son sobresalientes también las portadas del Sarmental y la Coronería, góticas del siglo XIII, y la portada de la Pellejería, con influencias renacentistas-platerescas del siglo XVI.
PORTADA DEL SARMENTAL
Portada del Sarmental
Es la puerta del transepto sur. Es de mediados del s. XIII. El modelo de la portada es francés, pero es más pequeña. El tímpano representa una visión del Apocalipsis en alto relieves. Aparece Cristo en majestad acompañado del tetramorfos. La imagen es gótica pero el tema sigue siendo románico. La novedad está en la manera de trabajar las figuras. El tetramorfos tiene un aspecto estático y naturalista. En los laterales, hacia las arquivoltas, aparecen cuatro hombres que representan a los evangelistas escribiendo los evangelios. Las figuras de las arquivoltas están dispuestas en ejes concéntricos y representan a los 24 ancianos del Apocalipsis y a ángeles. Las figuras de las jambas son exentas. En el dintel aparecen los apóstoles, de forma calmada, y se vuelven hacia la izquierda y derecha en actitud de coloquio. Los rostros y pliegues son variables. En el parteluz se representa el Santo Obispo (no se ha averiguado quien es). Los historiadores están casi seguros de que el escultor que realizó esta obra procedía de Amiens.
Detalle del Tímpano de la Portada del Sarmental
PORTADA CORONERÍA

Portada de la Coronería
Es la puerta del transepto norte. Es de mediados del s. XIII. La iconografía es más semejante a la francesa. Se representa el Juicio final con la separación de los bienaventurados y condenados. Cristo está en el centro y San Juan y la Virgen aparecen como intercesores de la humanidad. Los ángeles se encuentran a los lados con los instrumentos de la pasión (lanza, látigo, columna, etc.). Cristo está con el torso desnudo y se ven las heridas de la pasión. En la parte inferior se produce la separación de los bienaventurados (izquierda) y condenados (derecha). Se ve el temor a la condena eterna. Aparece un demonio estirando de la oreja a un condenado. Existe una mayor expresión y detallismo, está más elaborado y hay un mayor naturalismo.
CURIOSIDADES
Justo bajo el magnífico cimborrio, en el suelo del crucero, se encuentra la TUMBA DEL CID Y SU ESPOSA DOÑA JIMENA. Se trasladaron a la catedral en 1921 procedentes del Monasterio de San Pedro de Cardeña, y fueron inhumados bajo una simple losa de mármol con una inscripción.
El Papamoscas
El popular PAPAMOSCAS es un reclamo habitual de los visitantes. Se encuentra a los pies de la nave mayor, a gran altura. Es una figura articulada, que forma parte de un reloj que todas las horas en punto, mueve un brazo con el que da un campanazo y abre al tiempo la boca. Se trata de un autómata del siglo XVIII. A su derecha, en un balcón, otro autómata se encarga de anunciar los cuartos de hora golpeando las campanas que le flanquean, su nombre es Martinillo.
La Catedral de Burgos conocida como el “BOSQUE PETRIFICADO”, posee el título de Santa Iglesia Basílica Catedral Metropolitana y es el único monumento de estas características distinguido por la Unesco por méritos propios, sin estar vinculado a ningún conjunto patrimonial o edificio similar (como es el caso de Santiago de Compostela o Sevilla).
Exterior de la catedral
Con todo, la catedral de Burgos es un espectáculo para la vista, que no podéis dejar de visitar. La entrada al conjunto catedralíceo cuesta 5€, pero ya os digo que vale la pena. A mi novio le encantó y eso que él es de apreciar más la gastronomía (que es una maravilla en Burgos, todo hay que decirlo) más que una buena obra de arte. La información que dan con la entrada es muy interesante para guiaros por el interior. Os dejo el enlace a la página oficial de la catedral para que sepáis los horarios.
Otro enlace que os quiero dejar es el de esta página en que se puede disfrutar de esta maravilla gracias a las ultimas tecnologías de la fotografía. Selecciona una de las vistas en el plano de la izquierda y descubre los infinitos detalles que esconde este monumento. Detalles que sin la ayuda de esta tecnología pasan desapercibidos al ojo humano.
Por último, una recomendación, tenéis que subir al mirador que hay justo bajo el castillo, pues hay unas vistas impresionantes de la catedral, sobretodo de noche. Se pueden admirar también desde la terraza que hay en la parte baja del mirador, con música chill out de fondo y buenos precios. Eso sí, no se si estará abierta en invierno, porque nosotros fuimos en pleno agosto y ahí corría bastante fresquito, pero vale la pena comprobarlo.
Vistas de la catedral desde el mirador
Espero que podáis visitar la catedral y disfrutar de esta maravilla de la historia del arte. Saludos!!!!